El turismo en la revista ‘Mujeres en la Isla’

‘El coro’ de Jane Millares en una portada

Míchel Jorge Millares  //

Chicha Reina, infatigable luchadora por la igualdad y el feminismo, publicó un nuevo trabajo (antes había realizado el primer recopilatorio de mujeres canarias en la cultura) sobre una publicación peculiar, inquietante para la época: “Mujeres en la isla”una revista que no venía a cubrir la demanda de publicaciones de recetas de cocina, patrones de costura o productos de belleza, sino para hablar de las mujeres en la sociedad, principalmente en la actividad cultural.

Sin embargo, esta publicación -que periódicamente llegaba a los lectores y lectoras de la isla entre 1953 y 1964-, hizo posible una colección de 118 números en los que las mujeres isleñas pudieron manifestar y opinar en torno a su realidad y, obviamente, el turismo fue una de sus preocupaciones, tanto por el cariz que esta actividad tomaba en la isla (coincidió con el Concurso Internacional de Ideas Maspalomas Costa Canaria) como por los aspectos morales y pedagógicos que suponía la actividad turística de unos nórdicos con costumbres sexuales y creencias religiosas opuestas o radicalmente diferentes a las de los isleños. Esta mirada femenina sobre el turismo nos resulta interesante y novedosa en una sociedad que se caracteriza por ser uno de los pocos lugares del planeta que cuenta con una tradición de publicaciones turísticas que abarcan casi todo el siglo: Canarias turista (1910-1934), Isla (1945-1969) y Costa Canaria (1965-1977). Publicaciones en las que la presencia de la mujer brilla por su ausencia.

El trabajo de Chicha es un recopilatorio, un índice comentado de la colección, lo que nos facilita la localización para comentar aquellos artículos vinculados al turismo. De hecho, la autora del libro reta a aprovechar su trabajo para profundizar en las variadas líneas temáticas que ofrece, una invitación que supone un nuevo paso en mi blog con relación a Mujeres en la Isla, ya que hace cuatro años me sirvió un artículo de esta revista para un artículo sobre moralidad y turismo. Sabía de otros artículos, pero gracias a Chicha he localizado unas 15 referencias dedicadas al turismo a lo largo de la historia de esta revista, de las que destaco las siguientes:

    • Así, tenemos en el número 28 (1957), se publica una reseña titulada “Más sobre el turismo” firmado por el seudónimo ‘Intransigente’, en el que se critica el acoso de grupos de niños pidiendo dinero o persiguiendo a los turistas, la picaresca de los taxistas llevando a los turistas a comercios donde pueden obtener una comisión, la presencia de mirones en las playas, los piropos soeces a las suecas y otros motivos que motivaban a los/as turistas a quedarse en el hotel junto a la piscina sin apenas salir del recinto.
    • En el número 42 (1958), encontramos una reseña a la visita de María Mendoça, periodista del diario Eco de Funchal, invitada por la Junta de Turismo para elaborar una serie de artículos de interés turístico y preparar un futuro intercambio folclórico entre Canarias y Madeira. A ella le dedicaron una carta muy sentida en la primera página, firmada por la totalidad de las colaboradoras de Mujeres en la Isla, fruto de la profunda huella que dejó la redactora durante su estancia en Gran Canaria.
    • Encontramos en el número 47 (1958) el artículo ‘Portugal, broche de oro del turismo europeo’, por Isabel Calvo de Aguilar, quien resalta la calidad y majestuosidad de los hoteles/palacio del país luso.
    • En el número 73 (1961), ‘Trotamundos’ y convivencia por María Teresa Prats, comenta la visita de los periodistas Leopold Kubalek y Karl Busse, a quienes considera “trotamundos que han recalado en la isla con dos personalidades opuestas, la de un hombre que ha sufrido en su alma y su carne los tormentos y mutilaciones que traen consigo las guerras, y de su amarga experiencia, de su vida hoy solitaria y desarraigada ha sabido hacer algo útil y bello: nos ha dado esta nueva versión del ‘trotamundos’, encauzado en una calidad corriente de humanidad.  El más joven tiene en su rostro una tal expresión de alegría, de interés, de simpatía, que nos hace agradecerle su visión esperanzadora del mundo que está ahora aprendiendo a conocer”.
    • Los números 85 y 86 (1962) abordan el concurso internacional de ideas Maspalomas Costa Canaria con textos de María del Carmen Alfonso. En su primera entrega hace una valoración general de la participación de equipos concursantes, mientras en el segundo artículo se centra en los detalles del equipo ganador del primer premio, destacando de ellos (Lagneau, Weill y Dimitrijev) sus puntos fuertes: Estación de turismo internacional, centro atractivo insular y económico regional, necesidad de una oferta variada y (visión futurista de la autora) el papel de Meloneras como núcleo de lujo y gran proyección turística.
    • En el número siguiente, el 87 (1962) se incluye una entrevista a Manuel de la Peña: Arquitecto, posiblemente la primera entrevista o artículo sobre arquitectura en la revista, si bien no aborda el asunto de Maspalomas, sino que nos muestra una interesante charla sobre el arte y la arquitectura a dos páginas, probablemente la única entrevista de este tipo al que fuera el secretario del jurado del Concurso de ideas Maspalomas Costa Canaria y uno de los principales artífices del desarrollo turístico de dicho destino turístico.
    • Los trabajos publicados en los números 106 (1963), con el artículo “Sobre el turismo” por Gala de Reschko; y el 109/110 (1964) con un trabajo titulado “Canarias Zona de Interés Turístico”, por María Teresa Prats, abundan en lo mismo, en las dudas que concita la actividad turística cuando deje de ser un atractivo para los visitantes. Cómo incidirá en los cambios morales y creencias de la población local.
    • En el 111 (1964), Mercedes G. de Linares publica su artículo “El turismo y la prostitución masculina”, si bien éste propició una gran cantidad de escritos dirigidos al Excmo. Ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne, quien respondería inmediatamente a las peticiones en una carta que fue publicada en el número 113/114 (1964). Un interesante debate sobre la moralidad y el turismo con nueve demandas entre las que figuraba la petición de prohibir el uso del ‘bikini’ “a no ser en trozos de playa expresamente acotados y alejados del centro de la población”, punto al que no se sumaron -expresamente- ni el Centro de Iniciativas y Turismo (presidido entonces por Virgilio Suárez) ni el Skal Club (presidido por Manuel de Lara).
  • En el número 115 (1964) encontramos el artículo “Desde Torremolinos, la pequeña Babel”, por Gracián Quijano, quien plantea un alegato acerca de las distintas culturas de quienes acudían a los principales destinos turísticos del país, tanto en la vestimenta, gastronomía y otros hábitos, como en las diferencias de culto religioso.
Colaboradoras de Mujeres en la Isla con Nina Kandinsky

Asimismo, en la colección de Mujeres en la Isla podemos encontrar pinturas, poemas, personajes y otras historias que, aunque no figuren así en esta revista, se trata de personas y actividades relacionadas con el turismo, los paisajes y productos que ofrece esta isla.

Y para terminar, vale añadir aquí la réplica de Mujeres en la Isla a Noel Clarasó, quien criticó en el periódico La Vanguardia (1956) esta iniciativa liderada por un grupo de mujeres para dar cabida a las ideas y análisis desde un punto de vista femenino: “¿Por qué excluyen a los hombres en la revista?”. La respuesta, firmada por todas las colaboradoras fue: “porque hemos sido insensatamente valientes”. Aunque hay que recordar que muchísimos hombres colaboraron con la iniciativa…

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