Jorge Perdigón entra en la quiniela para dirigir el Festival de Música

Martín Alonso/La Provincia  //

El 31 de julio, en un documento firmado por Mariate Lorenzo -entonces consejera de Turismo, Cultura y Deportes-, el Gobierno de Canarias declaró nulo el concurso para la dirección del Festival Internacional de Música de Canarias. Tres meses después, el Ejecutivo regional parece haber dado con la persona adecuada para asumir esa responsabilidad. Tras barajar varios nombres y analizar diferentes perfiles profesionales, la balanza se inclina hacia la posición de Jorge Perdigón, un tenor palmero que durante los dos últimos años ha dirigido con acierto -a nivel cultural y de recursos económicos- un pequeño festival en su isla natal.

Formado en la Escuela Superior de Canto de Friburgo (Alemania) después de que María Orán aconsejara a su familia, Perdigón (Santa Cruz de La Palma; 1962) debutó como tenor en la ciudad germana en 1994. Ese fue el punto de partida de una carrera que hace unos años le llevó de vuelta a su isla. Allí creó la Asociación Palmera de Amigos de la Ópera, puso en marcha la Ópera en el Convento, cubrió el hueco que dejó la desaparición de ese certamen con la organización del Ciclo de Música Jerónimo Saavedra Acevedo y, durante los dos últimos años, ha coordinado con tino el Festival de Música de La Palma.

Por esa muestra, en su última edición, desfilaron artistas como la pianista Maria Joao Pires, el Cuarteto Borodin, el Zukerman Trio o la soprano eslovaca Edita Gruberova -junto a Paolo Gavanelli y Peter Valentovic-. Crítica y público aprobaron la programación y ese pequeño éxito no ha pasado desapercibido para la consejería de Cultura del Gobierno de Canarias en su búsqueda para dar con la persona que tome el relevo de Nino Díaz -último coordinador del Festival de Música de Canarias-.

La tarea, hasta la fecha, ha generado más quebraderos de cabeza que satisfacciones en Canarias Cultura en Red -la empresa pública que produce el certamen-. Después de una edición, la de 2017, marcada por el ruido -críticas en la víspera a la programación, relevo del consejo asesor, patios de butacas vacíos y agujero económico que incluso se llevó por delante a Mariate Lorenzo, la consejera de Cultura-, el Gobierno de Canarias puso en marcha un concurso para elegir director el 3 de mayo. Ese proceso, tras meses de cribas, dejó a nueve candidatos en un estadio final, pero el tribunal designado para la elección -presidido por Tilman Kuttekkeuler- optó por declararlo desierto.

El regreso a la casilla inicial del juego coincidió con el nombramiento de Isaac Castellano como nuevo consejero de Cultura del Ejecutivo regional. Desde entonces, algunos nombres han aparecido como candidatos al cargo. Sobre la mesa, como apuesta del propio gobierno, sobresalió la figura de Víctor Pablo Pérez. Figura habitual en la escena de la cultura canaria desde los años 80 -en 1985 asumió la dirección artística y titular de la Orquesta Sinfónica de Tenerife (OST)-, en verano lideró un proyecto impulsado por el propio Gobierno de Canarias: la Joven Orquesta de Canarias, empresa en la que se involucraron las consejerías de Cultura y Educación, los conservatorios de las Islas y las dos grandes orquestas del Archipiélago -la OST y la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria-.

Esa apuesta, al igual que otras, parece difuminarse frente al aval que genera el trabajo de Jorge Perdigón en La Palma.

NOTA.- Publicado en La Provincia

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