Nino Díaz atribuye al Gobierno la contratación de un grupo en el que toca su hija

Martín Alonso 31.10.2017 | La Provincia  //

El 22 de septiembre, una mañana de viernes, Isaac Castellano -elegido meses antes por Fernando Clavijo para sustituir a Mariate Lorenzo al frente de la consejería de Turismo, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias- se sentó ante la prensa para torear a un Miura: presentar la programación del 34º Festival de Música de Canarias, un proyecto que aparecía entonces en el horizonte marcado por la polémica que arrastraba desde la edición anterior -ruido que se llevó por delante a su antecesora en el cargo y a Nino Díaz, último coordinador de la muestra-, sin director al frente tras declararse desierto el proceso de selección para elegir nuevo mando en plaza y que asumía para 2018 parte de los contratos cerrados por el anterior responsable.

Ese día, entre los nombres de las formaciones y músicos que protagonizarán la edición del próximo certamen, pasó desapercibido uno, el del Cuarteto Klengel, un conjunto de violonchelistas que había funcionado como trío hasta 2016 y que justo antes de ser contratado para figurar en el programa del siguiente Festival de Música de Canarias incorporó a un nuevo integrante: Judit Díaz, estudiante del Conservatorio de Maastricht (Países Bajos) e hija del propio Nino Díaz.

De la contratación de esa formación para la próxima edición del Festival de Música de Canarias se desmarca Nino Díaz. El excoordinador del certamen asegura, sobre la inclusión del grupo en la programación de la muestra, que “no he tenido nada que ver con eso”. “Antes de dejar ese proyecto cerré tres contratos firmados, el de las orquestas internacionales”, agrega antes de enumerarlas: “la Filarmónica de Novosibirsky, la Filarmónica de Múnich y el Cuarteto de Viena”.

Nino Díaz va a más allá para tomar distancia sobre la presencia del Cuarteto Klengel -con su hija entre los integrantes del grupo- en el programa del 34º Festival de Música de Canarias. “Si hubiera seguido como coordinador del proyecto esa formación no hubiera sido elegida para tocar”, subraya el músico lanzaroteño antes de indicar que “hacer eso o actuar de esa manera no entra dentro de mis códigos morales. Es más, mientras dirigí el certamen no fue contratado ningún familiar mío ni nadie interpretó alguna de mis obras”. “Eso no va conmigo”, puntualiza Nino Díaz.

“El cuarteto se ha formado para estos conciertos”, admite al otro lado del teléfono Jacek Lubliniecki, uno de los miembros fundadores del grupo. “No tenemos trayectoria como cuarteto, pero sí tenemos experiencia en grupos de cámara”, añade antes de explicar que la agrupación arrancó “como dúo para luego, hace un año, pasar a ser un trío”.

La biografía del propio grupo apuntala esa versión. El Dúo Romberg, integrado por Lubliniecki y Piroska Doughty, es la base sobre la que se levantó la actual formación, un conjunto que -según se detalló en la presentación del 34º Festival de Música de Canarias- ofrece un programa heterogéneo que va desde Bach o Couperin a Carlos Gardel o Scott Joplin. Fundado en 1996, en noviembre del año pasado incorporó a Dariusz Wasiota para pasar a ser el Trío Limmer y meses después sumó la hija de Nino Díaz para convertirse en el Cuarteto Klengel.

En la nota de prensa del 34º Festival de Música de Canarias, además, se aseguraba que los cuatro miembros del Cuarteto Klengel forman parte de la plantilla de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC), extremo que no es correcto y que Lubliniecki confirma. “Judit Díaz, el nuevo fichaje, no. El resto sí formamos parte de la OFGC”, señala. En la web de la institución bajo control del Cabildo, sí figuran los nombres de Jacek Lubliniecki, Piroska Doughty y Dariusz Wasiota.

Nino Díaz también confirma ese extremo y añade que “mi hija entra en esa formación porque estudió con uno de sus integrantes, creo que con Lubliniecki”.

El paso de Nino Díaz al frente del Festival de Música de Canarias, elegido por Mariate Lorenzo para darle la vuelta a la muestra, estuvo marcado por la controversia desde el primer minuto. Su plan para llevar el certamen a todas las islas, dar protagonismo a músicos y formaciones locales y prescindir de algunas voces con un sólido arraigo dentro del consejo asesor generó un exceso de ruido alrededor del festival.

La venta abonos, ante la ausencia de grandes formaciones de tirón internacional, no cubrió las expectativas. La tónica, en numerosos conciertos, fue ver patios de butacas vacíos por el bajo número de entradas vendidas. Y sin el tirón del público, al final, no cuadraron las cuentas: la última edición del Festival de Música de Canarias presentó un déficit de unos 410.000 euros.

Ese fracaso provocó la caída de Mariate Lorenzo como consejera de Turismo, Cultura y Deportes y derivó en que Nino Díaz, que ya daba forma a la edición de 2018 de la muestra, diera un paso al costado. Antes de dejar el proyecto, cerró tres contratos para el próximo festival: con la Filarmónica de Novosibirsk, la Filarmónica de Múnich y el Cuarteto de Viena.

En ese programa para la próxima edición de la muestra, además de la presencia de esas orquestas internacionales, también hay seis fechas reservadas para el Cuarteto Klengel en islas no capitalinas: el 1 de febrero, en la iglesia de San Roque (Lanzarote); 24 horas después, en la iglesia de la Virgen del Carmen (La Graciosa); el 3 de febrero, en el Auditorio de Corralejo (Fuerteventura); el 15 de febrero, en la parroquia de San Antonio Abad de El Pinar (El Hierro); el 16 de febrero, en la Casa de la Cultura de San Andrés y Sauces (La Palma); y el 17 de febrero, en el Auditorio Insular de La Gomera.

NOTA.- Publicado en La Provincia

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