- La cita, que tendrá a José Colomé como director de la orquesta sinfónica, tendrá lugar el 16 y 17 de enero
Las Palmas de Gran Canaria vivirá a mediados de enero una de sus grandes citas líricas con la llegada de Antología de la Zarzuela al Auditorio Alfredo Kraus, un espectáculo que propone un recorrido escénico y musical por algunos de los títulos y fragmentos más representativos del género español. Las funciones, previstas para los días 16 y 17 de enero de 2026, ofrecerán al público una experiencia concebida como un gran mosaico sonoro y teatral, en el que la tradición dialoga con una puesta en escena actual y dinámica.
Lejos de plantearse como un simple concierto, la propuesta se articula como un espectáculo de gran formato en el que la música cobra vida a través de una cuidada dramaturgia. La orquesta sinfónica, dirigida por el maestro José Colomé, será el pilar sobre el que se sostenga una selección de romanzas, dúos, números corales y escenas cómicas que han marcado la historia de la zarzuela. La dirección escénica de Federico Figueroa y la coreografía de Julián Hernández refuerzan ese carácter narrativo, dotando al conjunto de ritmo, fluidez y una clara vocación teatral.
El despliegue artístico se completa con un coro femenino y masculino, integrado por sopranos, mezzosopranos, tenores y barítonos, además de un cuerpo de ballet que aporta movimiento y expresividad a cada escena. Especial protagonismo adquiere el vestuario, diseñado específicamente para cada número, con trajes que remiten al contexto histórico y social de las obras interpretadas y que contribuyen de forma decisiva a la riqueza visual del espectáculo. Esta atención al detalle busca sumergir al espectador en los distintos universos de la zarzuela, reforzando su capacidad evocadora.
Como solistas, Antología de la Zarzuela reúne a intérpretes de reconocido prestigio: las sopranos Pilar Tejero y María José Molina, el tenor Quintín Bueno y el barítono Jorge Tello, un elenco que garantiza solvencia vocal y una interpretación cargada de matices. Para Pilar Tejero, formar parte de este proyecto supone la culminación de una vocación cultivada desde la infancia. “Llevo desde niña formándome para el canto lírico, así que dedicarme a esto es trabajar en lo que han sido todos mis sueños y todo mi esfuerzo vital”, explica la soprano.
Tejero destaca además el valor identitario de la zarzuela, un género que considera profundamente ligado a la memoria colectiva. “Es un género español muy nuestro, que cuenta nuestra historia, cómo se vivía y cómo pensaban las gentes del pasado”, señala, subrayando también su diversidad territorial y su larga tradición, que se remonta siglos atrás. En ese sentido, valora especialmente el enfoque de esta antología, diseñada por una compañía con una amplia experiencia en el repertorio. “Es crear algo que llevamos en la sangre”, resume.
Desde el punto de vista interpretativo, la soprano reconoce que cada función plantea nuevos desafíos. “Los retos vocales siempre están ahí, pero cuando todo encaja y entras en la dinámica del espectáculo, es una maravilla”, afirma. Entre los momentos más gratificantes sitúa la conexión directa con el público. “Ves que siguen lo que haces, que reconocen la música, que incluso cantan contigo moviendo los labios, y te das cuenta de que todos estamos compartiendo una misma manera de sentir”.
El cuidado de la puesta en escena y del vestuario juega también un papel fundamental en esa conexión. “Verte con el atuendo del personaje marca mucha diferencia, te lo crees más y te enchufa directamente al personaje”, explica Tejero, convencida de que este enfoque contribuye a acercar la zarzuela a públicos de todas las edades.
Ante su encuentro con el público de Las Palmas de Gran Canaria, la soprano se muestra ilusionada y consciente del nivel de exigencia de una audiencia conocedora y amante del género. Su objetivo es ofrecer “una zarzuela viva, honesta y llena de matices”, capaz de emocionar y de seguir demostrando que este repertorio mantiene intacta su vigencia y su poder comunicativo.


