- El espectáculo, a cargo de la compañía Gaviera, ha agotado las cuatro funciones previstas en La Salita
El Auditorio de Tenerife, dentro de su programación familiar, ofrece el espectáculo Orfeo y Eurídice: Un viaje para decir adiós, de la compañía teatral Gaviera en coproducción con el Auditorio. Esta propuesta es un espectáculo de títeres para toda la familia recomendado a partir de los 4 años y ha agotado las entradas de sus cuatro funciones, previstas para el sábado (día 31) a las 17:00 y 18:30 y el domingo (día 1) a las 10:30 y 12:00 horas. Más de 380 escolares también han agotado las funciones para los centros educativos.
En Orfeo y Eurídice: Un viaje para decir adiós, Gaviera se adentra en la historia de un joven músico (Orfeo) que ha perdido a su mejor amiga (Eurídice): un guacamayo azul. Inspirado en el mito de Orfeo y Eurídice, este espectáculo de títeres relata la profunda amistad entre un adolescente y un ave escapada del zoológico cuyo mayor anhelo es regresar a Brasil, su tierra de origen. Sin embargo, durante el viaje ocurre un accidente que acaba con la vida de Eurídice, y Orfeo deberá atravesar distintos mundos para encontrarla.
Aunque al principio pueda parecer una historia de rescate, en realidad aborda el proceso de aceptar la muerte de un ser querido y plantea preguntas que cualquier infancia puede reconocer. En el mito, Orfeo está destinado a mirar hacia atrás y con este gesto perder a Eurídice para siempre. En cambio, en esta adaptación es la propia Eurídice quien le explica que morir es natural y que debe aceptarlo.
La obra también toca otros temas vinculados al mundo natural: la conservación de especies, el papel de los zoológicos, el tráfico de animales y la pérdida de biodiversidad. Todo ello se encarna en el personaje de Eurídice, un ave arrancada de su entorno para convertirla en un animal de exhibición.
El estilo y la estética están fuertemente marcados por el uso de títeres creados por la tienda de máscaras artesanales Mascherata, fusionando así el arte escénico con el arte plástico. Esta unión se refleja en los propios diseños: en el títere de Orfeo, por ejemplo, la elección de un hueco en el pecho no es solo un rasgo visual, sino una forma simbólica de materializar el vacío que deja la muerte de un ser querido. Las imágenes amplifican aquello que los personajes no son capaces de expresar con palabras.
La música constituye otro pilar del espectáculo, y se ha optado por el jazz para acompañar la pieza. Orfeo estudia trombón en el Conservatorio, y un trombonista en directo interpreta las melodías que él conoce. Del mismo modo que las artes visuales dialogan con la narración, la banda sonora sostiene cada emoción del protagonista, pues es a través de la música como mejor consigue expresarse.
Orfeo y Eurídice: Un viaje para decir adiós es una obra dirigida al público infantil, aunque no dejará indiferente a los adultos. La sociedad ha convertido la muerte en un tabú, algo que se intenta ocultar como medida de protección. No obstante, solo hablando de ella con honestidad se puede aprender a vivirla, porque es una parte inseparable de la existencia.


