- Los cines Yelmo de la isla acogerán coloquios el 30 de enero en Santa Cruz y el 1 de febrero en La Orotava
- En Multicines Tenerife habrá dos presentaciones, el sábado 31 y el lunes 2
- Además, la película se proyectará también en los cines Zentral Center, de Playa de Las Américas (Arona)
La productora de La Lucha organiza varios pases especiales en Tenerife del 30 de enero al 5 de febrero en distintas salas de cine. La ruta comenzará en los cines Yelmo Meridiano de la capital tinerfeña el viernes 30 de enero. En el pase de las 20:15 horas estarán presentes la coguionista y productora ejecutiva, Marina Alberti, junto a los luchadores e intérpretes Yazmina Estupiñán y Aridany Pérez para presentar la cinta y realizar un coloquio con los espectadores al término de la proyección.
Al día siguiente, el sábado 31, de nuevo será Marina Alberti quien presente la sesión de las 19:00 en los Multicines Tenerife de La Laguna. A continuación, el domingo 1 de febrero, el director Jose Alayón acompañará a los espectadores de los cines Yelmo Villa de La Orotava en el norte de la isla, en el pase de las 20:20 horas. Para finalizar el puente por la festividad de la Candelaria, el lunes 2 de febrero a las 17:00 horas, será el luchador y actor Tomasín Padrón quien esté junto a Alayón para realizar un coloquio en los Multicines Tenerife.
La película llegará también a la comarca sur de la isla, en concreto, a los cines Zentral Center, de Playa de Las Américas, Arona, municipio natal del director. Allí podrá ser vista en tres pases diarios cada día, y contará con una presentación especial a lo largo de la semana que se anunciará por la redes sociales de la productora El Viaje Films.
La cinta está protagonizada por Tomasín Padrón, en el papel de Miguel, padre de Mariana, que encarna la también luchadora Yazmina Estupiñán. Los acompaña la reconocida luchadora majorera Inés Cano, que interpreta a Inés, como hermana de Miguel. La apuesta del director fue por trabajar con luchadores reales en todo el casting.
La Lucha (92’/2025) se estrenó en septiembre de 2025 en el Festival de Cine de San Sebastián en la sección Nuevos directores y estuvo acompañada de una multitudinaria exhibición de lucha canaria en la playa Zurriola. Desde entonces, su recorrido por otros festivales le ha valido la mención de honor del Jurado en la Mostra Internacional de cine de São Paulo (Brasil); el premio a la Mejor Música en el Festival Cinespaña de Toulouse (Francia) y los premios a la mejor película y del jurado joven en el Efebo d’Oro Film Festival de Palermo (Italia). Igualmente, fue seleccionada para su presentación en los festivales de cine de Thessaloniki (Grecia), Vancouver (Canadá), Festival Internacional du Film Indépendant de Bordeaux (FIFIB, Francia), Alice nella Città (Italia) y el Festival Internacional de Cine de Punta del Este (Uruguay).
La cinta relata cómo Miguel y su hija Mariana intentan seguir adelante tras la muerte de su esposa y madre, una pérdida que los ha dejado a la deriva. Ambos se refugian en la lucha canaria, su forma de hacerse un lugar en el mundo. El cuerpo de Miguel empieza a fallar y la rabia de Mariana la empuja a desafiar las normas. Al acercarse la final del campeonato, padre e hija buscan reencontrarse antes de que sea demasiado tarde.
Alayón mantiene en su segundo largometraje su interés por emplear el cuerpo de los protagonistas como soportes del relato, como narradores, al ser la superficie en la que se inscriben las emociones, un enfoque que había empleado también en su ópera prima, Slimane. En este caso, además, el cuerpo es el lugar donde se encarnan la identidad colectiva y la fragilidad íntima de los personajes.
Alcanzar este objetivo ha sido posible gracias a la colaboración de Alayón con su director de fotografía, Mauro Herce, uno de los más importantes de España, ganador del premio Goya por Lo que arde y recientemente nominado a la mejor fotografía en los Premios Goya y en los Premios del cine europeo por Sirat. La cinta está filmada en formato película de 16 mm de forma intencionada, con la intención de retratar la luz y la aridez del paisaje de Fuerteventura.
Después de años dedicado a la producción creativa y la dirección de fotografía desde El Viaje Films, Alayón vuelve a la dirección para abordar dos elementos que lo obsesionan: la exploración de los vínculos familiares y la reflexión sobre la identidad colectiva. La historia está enfocada para “interrogarnos sobre cómo habitamos la pérdida, cómo transmitimos la fuerza de generación en generación, cómo nos sostenemos unos a otros para no caer, en un relato doble: el de un pueblo que se reconoce en un rito ancestral y el de una familia que aprende a vivir con la ausencia”, apunta el director. Se trata de una lucha colectiva y otra íntima que hablan, a la par, de la necesidad de resistir.
Luchadores transformados en actores
Alayón ha explicado que, para contar esta historia, tuvo que escoger entre dos posibilidades: enseñar a luchar a unos actores y actrices o facilitar la actuación de luchadores y luchadoras. Escogió esta segunda posibilidad, porque se acerca más a su filosofía del cine y por el gusto de afrontar este reto.
Ello conllevó un intenso proceso de casting en busca de luchadores auténticos capaces de encarnar a los personajes. Sus propias historias personales colaboraron en reescribir partes del guion. Fruto de esa selección, participan en la película los ya mencionados Tomasín Padrón, herreño residente en Fuerteventura, quien anunció al inicio de esta temporada su renovación por el Rosario Club de Lucha de esta isla, e Inés Cano, luchadora majorera, quien se retiró de la competición en julio pasado tras 30 años de trayectoria. Ambos forman parte de la historia de la lucha canaria, Padrón, por su persistencia en la brega a pesar de sus 48 años y un recorrido lleno de hazañas, y Cano, por ser una de las puntales de la lucha canaria femenina más destacadas, heredera y transmisora de la tradición.
La siguiente generación de esta familia de Pájara es Sara Cano, que interpreta a Yumara en la película de Alayón. Tras los pasos de su madre, Inés, la joven majorera lucha en el C. L. Santa Rita, de Gran Canaria. Junto a ellos, figuran en la cinta rostros conocidos por los aficionados a este deporte: los puntales Mamadou Cámara (Tegueste), Pedro Hernández (Antigua) o Miguel Hernández (Saladar de Jandía), y las jóvenes luchadoras Olivia Ramírez (Santa Rita), Fatou Gueye (Benchomo), Yumara Mel (Saladar de Jandía), Lucía Afonso y Daniela Batista (ambas, del Tenercina), entre otras. Igualmente, es posible reconocer en el film a personalidades relevantes del deporte ancestral, como Raimundo García (mandador del Unión Antigua), el veterano Cuco Doctoral, divulgador de la lucha en Gran Canaria, o Jorge Ávila, actual mandador del Tetir y pionero en el impulso de la lucha canaria femenina.
El equipo de La Lucha cuenta con Marina Alberti en la producción ejecutiva y el guion —labor que comparte con Samuel M. Delgado—; el propio Alayón, José M. Viña, Jamie Weiss y Jairo López, en la producción, y Patricia Estévez, en la dirección de producción. Por su parte, la música original es de Camilo Sanabria y Adriana Galán. Se encarga de la dirección de arte Silvia Navarro; Atri Galván, del diseño de vestuario; Emma Tusell, del montaje, y Carlos E. García, del diseño de sonido. La Lucha es una coproducción internacional liderada por El Viaje Films, con la financiación de MEDIA (subprograma de Europa Creativa), ICAA (Ministerio de Cultura), Gobierno de Canarias, Promotur, Cabildo de Tenerife y la Televisión Canaria. El proyecto cuenta también con la producción asociada de Macaronesia Films y el apoyo de las federaciones de lucha insulares y regional, los ayuntamientos de Puerto del Rosario, Tuineje, Pájara y Antigua, la Fuerteventura Film Commission, y diferentes clubes y colectivos de lucha canaria.


