- Las dos creadoras artísticas han trabajado durante dos semanas en el Auditorio antes de ofrecerlo al público este jueves (día 19)
La Salita acoge este jueves (día 19) el resultado de la residencia artística que han desarrollado en el Auditorio de Tenerife Claudia Valentina y Virgen. Just Pray + X es el título de la muestra que se podrá ver, a partir de las 19:30 horas. Esta residencia de creadores canarios con una clara vertiente performativa se desarrolla en colaboración con el Laboratorio de Artes Vivas y Ciudadanía de Canarias (LAV-C), encabezado por la gestora cultural Beatriz Bello y el artista Darío Bardam.
Las performances Just Pray, de Claudia Valentina, y X, de Virgen, conviven en una misma muestra como dos rituales contemporáneos que exploran la construcción de la identidad en la era de la exposición constante. Ambas piezas se sitúan en el espacio ambiguo entre la persona y el personaje, cuestionando cómo nos percibimos a nosotras mismas mientras somos miradas, deseadas y juzgadas por los demás.
Desde lugares distintos pero complementarios, las artistas abren portales hacia lo íntimo y lo público. Just Pray -creada, dirigida e interpretada por Claudia Valentina- habla del culto a la imagen y a las redes sociales como nueva religión moderna. Cabello impecable, maquillaje perfecto y cuerpos en tendencia se convierten en mandamientos que exigen sacrificio. A través de rituales retransmitidos en tiempo real -un directo de Instagram y TikTok grabado en escena- la performance revela el precio físico y emocional de verse perfecta, señalando el poder y la violencia de la mirada digital.
Por su parte, X es un espectáculo audiovisual que propone un viaje hacia el interior de una misma. A través de la música, el cuerpo y la imagen, se abre un portal hacia aquello que suele permanecer oculto: lo desconocido, lo prohibido, lo problemático. Pero también hacia lo explícito, lo deseado, lo impulsivo y lo cerdo que habita en nuestro interior. Este show supone la presentación del primer álbum de la artista y al mismo tiempo un acto de exposición íntima, atravesando distintas capas, transitando emociones y vivencias. Virgen es la directora e intérprete de esta pieza, que cuenta también con la participación de los balarins Aday Ramos, Anyelo Conde, Axel La Serma e Iván Sosa.
Just Pray y X dialogan sobre el cuerpo como territorio político y emocional, sometido a luchas constantes entre deseo, control y exposición. La escena se transforma en un espacio ritual donde lo íntimo se vuelve colectivo y donde el público no sólo es espectador, sino parte activa de esa mirada que construye y consume identidades.
Esta residencia propone una reflexión sobre cómo habitamos nuestras propias imágenes, cómo nos convertimos en personajes para sobrevivir y qué sucede cuando decidimos mostrar o romper este artificio.
Claudia Valentinaes una creadora y performer nacida en Venezuela y criada en Canarias. Con trayectoria entre Madrid y distintos contextos internacionales, ha encontrado en el escenario su verdadero lugar. Su trabajo combina movimiento, estética, música y universos visuales para crear piezas donde la sensualidad y la vulnerabilidad conviven. Cree en el diálogo entre disciplinas y en el arte como un espacio emocional, no dogmático. Su objetivo es conectar con el público desde la honestidad, despertar algo interno y acercar la danza a quienes sienten que está lejos de ellos.
Virgen es una artista multidisciplinar que transita por diferentes modalidades de expresión. Cantante, drag, directora creativa, compositora, estilista o maestra de ceremonias son algunas de las facetas que conforman su universo. Actual ganadora del Dragnaval, gala drag del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, Virgen se ha consolidado como una figura destacada dentro de la escena drag. Su presencia abre camino en un espacio donde la representación de mujeres cis sigue siendo poco habitual, generando un discurso necesario en torno al género, la identidad y la ruptura de estereotipos tradicionales.
Su propuesta artística se caracteriza por un estilo irreverente, provocador y descarado, cargado de fuerza escénica y actitud. Virgen combina referencias musicales diversas con una estética potente creando un lenguaje propio que desafía lo establecido. Una experiencia intensa y transformadora, pensada para incomodar, cuestionar y no dejar indiferente al público.


