- La soprano australiana Alexandra Flood interpreta la obra de la compositora canaria, que se presenta por primera vez ante el público en Las Palmas de Gran Canaria
- El cuarto programa de la vigésima edición del festival incluye ‘Crisantemi’, de Puccini, y el ‘Requiem’ de Fauré
- El elenco de la clausura cuenta también con la Orquesta de Cámara del Festival, el Coro de Cámara Ainur y el barítono Paul Armin Edelmann, dirigidos por Gregorio Gutiérrez
La iglesia de Nuestra Señora de Los Dolores de Schamann, en Las Palmas de Gran Canaria, sirve de escenario al estreno absoluto de la obra Nuntia a María Magdalena, de Dori Díaz Jerez, el próximo jueves, 19 de marzo, a las 20.00 horas. La obra de la compositora canaria forma parte del cuarto programa del XX Festival de Música Religiosa de Canarias, que incluye las obras Crisantemi, de Puccini, y el Requiem, op. 48 de Fauré.
El elenco de este programa, con el que se clausura la vigésima edición del festival, cuenta con su Orquesta de Cámara, el Coro de Cámara Ainur y, como cantantes solistas, la soprano australiana Alexandra Flood y el barítono austriaco Paul Armin Edelmann, dirigidos por Gregorio Gutiérrez, además de Mariola Rodríguez Suárez como directora del coro. La última fase del festival continúa el viernes, 20 de marzo, a las 20.00, en la iglesia de Santa Brígida de Irlanda (Santa Brígida, Gran Canaria), y concluye en Tenerife, el sábado, 21, a las 20.30, en la iglesia de La Concepción (La Laguna) y el domingo 22, a las 12.30, en la iglesia de San Marcos (Icod de Los Vinos).
Con esta intervención, el festival canario da continuidad a la iniciativa iniciada en 2025, por la que invita a un autor contemporáneo a componer una obra de carácter religioso, que se estrena de forma absoluta en su primera intervención, una actuación que será grabada en directo para la edición de un disco. Para dar comienzo a esta nueva acción surgida del festival, la primera vez se invitó “al compositor español vivo de mayor proyección internacional, Tomás Marco”, recuerda el director del festival, Gregorio Gutiérrez. En esta ocasión, la música invitada, Dori Díaz Jerez, “es una grandísima compositora, con muchísimo talento, que trabaja muy bien todo, la forma, la estructura…, pero yo destacaría sobre todo la cuestión del color, de los colores, los balances orquestales; es muy meticulosa en eso”, afirma Gutiérrez.
La invitación del festival a un compositor contemporáneo se plantea como una obra con texto en latín que aborde temáticas religiosas originales, que no hayan sido abordadas en el repertorio religioso clásico, porque es lo que corresponde en un “repertorio religioso en el siglo XXI”, añade. Así, el director del festival propuso a la compositora la figura de María Magdalena. “Le sugerí varios temas y escogimos la visión de María Magdalena sobre la crucifixión de Jesús de Nazaret”. Como novedad, la figura de esta mujer que mantuvo una relación especial con Jesús no es la habitual: “no son lamentaciones, son sus visiones”, apunta el director de orquesta.
La compositora ahonda en esta idea: “el título, Nuntia a María Magdalena, indica que tratamos sobre mensajes de María Magdalena”. Aunque algunas de estas referencias pueden leerse en los evangelios canónicos, la autora obtuvo la mayor parte del texto del evangelio apócrifo de María Magdalena: “las frases que se dicen en la obra están extraídas de ese texto, básicamente; trasladan una imagen bastante positiva”. Para la composición, Díaz se basó en el planteamiento del encargo, que incluía que la obra fuera interpretada por una orquesta de cámara y una soprano solista. En esta ocasión, la voz de María Magdalena la aporta la soprano australiana Alexandra Flood.
Puccini y Fauré
El programa se completa con Crisantemi, de Puccini, y el Requiem op. 48 de Fauré. Entre las tres obras de su programa de clausura, el festival plantea un recorrido por el sentimiento de lo sagrado, la memoria y la redención desde distintas perspectivas. La obra de Puccini es una elegía compuesta en memoria de Amadeo de Saboya, una de las páginas más intensas y contenidas de su autor, en la que la orquesta de cuerdas despliega un lamento de profunda emoción contenida, con un lirismo que anticipa el lenguaje dramático de sus óperas. Se trata de “una obra muy intimista”, asegura Gutiérrez.
Por su parte, la interpretación del Requiem de Fauré ha requerido su adaptación a versión para orquesta de cámara, coro mixto, soprano y barítono solistas, con arreglos a cargo del propio Gutiérrez. Esta obra, la más célebre de Fauré, constituye una de las expresiones más puras de la esperanza cristiana. Su tono íntimo y luminoso, alejado del dramatismo habitual de los réquiems, convierte esta partitura en una meditación serena sobre la paz eterna. “Es un réquiem especial, porque no es de los más dramáticos ni de los más trágicos”, subraya el director. En esta versión de la obra del compositor francés es donde intervienen la soprano Alexandra Flood y el barítono Paul Armin Edelmann, junto al Coro de Cámara Ainur y la Orquesta del Festival.
El Festival de Música Religiosa de Canarias cuenta en este 2026 con el patrocinio del Gobierno de Canarias, en su Área de Cultura y la empresa pública de la Consejería de Turismo, Promotur, con fondos de programa de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) del Ministerio de Cultura, con Fondos Next Generation de la UE. La presentación de este cuarto programa del festival cuenta con el apoyo de los cabildos de Gran Canaria y Tenerife y los ayuntamientos de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Brígida (en Gran Canaria) y La Laguna e Icod de Los Vinos (en Tenerife), además de la colaboración de las Diócesis Canariense y Nivariense y de la Fundación CajaCanarias.


