Carlos Luis Sánchez Becerra, ‘Majenye’, historietista: “Tengo la sensación de que me he quedado un poco dormido con los fanzines, me gustaría hacer cómics más largos en vez de viñetas”


Por Noé Ramón //

Carlos Luis Sanchez Becerra, autobautizado como Majenye, es un autor venezolano nacido en la localidad de Maracaibo donde existe un pujante movimiento cultural y como ejemplo cuenta con uno de los museos más importantes del país, el de Maczul. En esta ciudad predominan los artistas figurativos, frente a Caracas donde son mayoría los autores de arte abstracto, conceptual y el cinetismo. Majenye se graduó en Artes Plásticas en la Universidad de Zulia en 2009, donde también participó en talleres de danza y teatro. Está muy influenciado por dibujantes como el español Nazario y consecuentemente por la temática LGTBI, su colorido y contenido humorístico, provocativo y demoledoramente crítico. Ahora parece llamarle la atención el fenómeno therian, personas que se identifican como animales, del que ha inventado el término heterian: “Hombres que se definen como heteros, se casan con mujeres, tienen hijos y hasta actúan como homofóbicos siendo homosexuales”. Así aparece en una de las camisas que elabora con sus afiches, como allí los denominan.


-¿Cuál dirías que ha sido tu evolución a lo largo de tu carrera?

-Me decanté por el estilo figurativo y en 2013 expuse en la Fundación Nelson Garrido de Caracas que lleva el nombre de un autor que destacó por mezclar, religión, sexo, humor e imágenes casi étnicas propias de mi país. Aprovechando mi participación en el taller pude adquirir en su tienda de cómics Drawn Together de Robert Crumb y Aline Kominsky y Black Hole de Charles Burns. Obras que me inspiraron a hacer mi primer cómic autobiográfico titulado La Vida postmoderna de Tar Majenye que fue seleccionado en 2017 para incluirlo en una antología de cómics latinoamericanos titulado El Volcán de Musaraña Editores. También soy autor de Lila Morillo’s Adventures en internet, o Crónicas Chivaistas, entre otras, como pintor he realizado numerosas exposiciones individuales y mi obra puede ser contemplada en colecciones privadas de Alemania, España, Estados Unidos, Francia, Panamá y Suiza. 


-Creo que estás muy relacionado con el mundo de los fanzines. 

-Cierto, había una editorial en Mérida, una ciudad de Los Andes, que se encargaba de imprimir el trabajo de varios autores y con ellos hice tres fanzines pero uno de los fundadores tristemente murió en un atraco, así que la editorial tuvo que cerrar. 


-¿Piensas seguir en el mundo de los fanzines?

-La verdad es que tengo la sensación de que me he quedado un poco dormido en lo de hacer fanzines, quisiera tenerlos todos fotocopiados para ofrecerlos junto con los que me enviaron de Letonia. Resulta un poco menos trabajoso hacer carteles o vender franelas que dedicarte a los fanzines y por eso me he enfocado más en vender afiches de mis dibujos y de pinturas que se asemejen en todo lo posible a mi trabajo de cómics y viñetas hechos sobre papel.


-¿Cuándo hablas de Letonia a qué te refieres exactamente, al país o a una editorial?

-Al país, tal vez no sea muy conocido pero en Letonia la escena del cómic está caracterizada por una importante cultura de novela gráfica independiente y revistas especializadas. Los fanzines que me publicaron en ese país son bastante raros, como una mezcla de porno con horror y surrealismo. Aproveché que los sacaron en formato papel y libres de la censura de internet para hacerlos así, sin limitaciones ni control de ningún tipo. 


-¿Y en ese país con quién trabajaste?

-Publiqué en la editorial Kus en dos recopilaciones, una llamada Chaos y otra +18, coincidiendo con su aniversario número dieciocho, claro. También hice un fanzine de 28 páginas titulado Comicum que esa editorial distribuyó por librerías de todo el mundo. 


-Supongo que no será nada fácil dedicarse al cómic en Venezuela. 

-Realmente es difícil porque no hay editoriales que impriman obras propias de este país y además hay muy pocas tiendas a las que lleguen trabajos de afuera y si lo hacen son bastante costosos, de manera que si a todo eso le sumas la crisis económica es muy complicado comprarlos y estar al tanto de lo que ocurre en el mundo. 


-¿Qué relación tienes con la Fundación PAN comics de Caracas?

-Esta fundación se encarga de hacer recopilaciones en formato digital y también impreso de algunos cómics venezolanos y promocionarlos luego en talleres y festivales por todo el país. Aunque la verdad es que como llevo 13 años viviendo en una ciudad del interior llamada Carora, no he podido compartir mucho mi obra con ellos. Si alguien tiene interés y curiosidad en la página web de PAN comics pueden conocer las publicaciones que promocionan.


-¿Cómo transcurre un día normal tuyo de trabajo?

-Trato de dibujar todos los días lo más que puedo hasta que literalmente me canso y me agoto. Luego salgo a caminar para despejarme y ya de regreso me dedico a leer novelas y cómics para inspirarme. Esa más o menos es mi rutina diaria. 


-¿Tienes perspectivas de hacer más cómics?

-Me encanta la narrativa y desearía hacer más cómics largos en vez de estancarme y quedarme solo haciendo viñetas. 


-Por ejemplo ¿qué te gustaría hacer?

-Pues siempre pienso en uno sobre Las Leyendas del Tachira de Lolita Robles de Mora. También me gustaría hacer cómics pintados porque la técnica figurativa en las historietas me parece bastante impactante. En definitiva, algo parecido a las obras de Alex Ross. 


-También te dedicas a la música o por lo menos sé que eres muy aficionado. 

-Sí y me gustaría hacer canciones cómicas que tengan la misma onda de mis cómics, ya he hecho algunas pero llevo tiempo sin componer. 


-¿Cuáles son tus bandas favoritas?

-Últimamente oigo, quizás incluso demasiado, a bandas españolas como Mama Polilla y Reno Renardo que me han inspirado a querer retomar las canciones humorísticas y además acompañarlas con videos de mis cómics, mostrando los dibujos. 


-Veo que estás muy interesado en lo que se hace en España. ¿Exactamente qué es lo que más te atrae?

-De España me gustan muchas cosas relacionadas con el arte y la música. Sobre todo las de temática LGTBI porque ustedes tienen una libertad para tratar esas historias que no existe en Venezuela. Aquí no hay leyes que apoyen las uniones de personas del mismo sexo y hasta la creación de pornografía está penada por la Ley contra el Terrorismo. De hecho a unos vecinos amigos míos se los llevaron presos y les incautaron los dildos como pruebas del “delito”. 


-A mí tu estilo me recuerda mucho al de Nazario, uno de los dibujantes más importantes y rompedores del underground barcelonés de los años setenta, y al que seguramente conoces. 

-Sin duda, me encantan los cómics de Nazario, la pena es que no los he podido leer tanto como quisiera. Unos amigos venezolanos que viven en Barcelona tuvieron la suerte de trabajar en un recopilatorio suyo, así que ese libro lo pude disfrutar en persona. 


-¿Y qué más influencias tendrías de España?

-Me gustan las películas de Almodóvar, la cantante La Prohibida, Fangoria, Los Javis, La Veneno, La Polla Records y el metal de bandas como Avalanch o Vetusta Morla, entre otras. Y como digo últimamente escucho mucho a Mama Polilla y el Reno Renaldo porque las letras de sus canciones me parecen a veces iguales a las historias de cómics. No recuerdo haber leído muchos tebeos españoles, pero sí me gustaría conocerlos más, sobre todo los de Nazario. 


-¿Y en cuanto a influencias de Latinoamérica? 

-Lógicamente tengo más influencias por ese lado. A través de internet he seguido a Powerpaola de Colombia y Jo Murua y Juan Vegetal de Argentina y luego ya de Perú me encanta el trabajo de Galliquio


-Pese al estilo por el que eres más conocido como es el satírico, provocativo y crítico creo que también tienes un importante interés por los superhéroes clásicos de las grandes productoras norteamericanas.

-Sí, hace algunos años empecé a leer cómics de Marvel y DC y la verdad es que desde entonces me han fascinado. 


-¿Qué es lo que más te gusta?

-Admiro la destreza de algunas obras de estas grandes compañías que son hechas por varios artistas en conjunto. Uno dibuja, otro entinta y luego está el que hace el guión. Y también me encantan otros estilos como el de Gengoroh Tagame, Tom de Finlandia y también Junji Ito, artistas a los que realmente admiro mucho y cuyo trabajo disfruto un montón.

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