- Junto con la obra maestra de Coppola, interpretada por el desaparecido Robert Duvall, el Festival rinde asimismo homenaje a dos cineastas y otros dos intérpretes más fallecidos en el último año; Frederick Wiseman, Béla Tarr, Brigitte Bardot y Tatsuya Nakadai
- Entre los títulos seleccionados, dentro del ciclo de Sesiones Especiales «Tributos», se podrán ver también, únicamente en fin de semana y en pase único, Titicut Follies, Sátántangó, El desprecio y Ran
El Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, en su 25 aniversario, rinde homenaje a cineastas e intérpretes imprescindibles que han fallecido en el último año. Grandes figuras del cine como Frederick Wiseman, Béla Tarr, Brigitte Bardot, Robert Duvall y Tatsuya Nakadai, cuyo legado se proyectará dentro del ciclo de Sesiones Especiales, en el apartado «Tributos», con algunas de sus obras más emblemáticas, entre las que se encuentran Titicut Follies, Sátántangó, El desprecio, Apocalypse Now Final Cut y Ran. Un recorrido por miradas únicas que han ampliado los límites del lenguaje cinematográfico.
Las sesiones especiales del Festival, que se entremezclan con el resto de títulos, se programan con el propósito de mantener el equilibrio entre el cine que el certamen defiende y la atracción dirigida al público. Dentro de este espacio, «Tributos» se erige como un punto de encuentro entre el presente y la historia del cine invitando al espectador a revisitar obras esenciales con la proyección en la gran pantalla de “películas- monumento para decir adiós”, según recoge el catálogo de la edición, que, más allá del tiempo, continúan dialogando con nuevas generaciones de espectadores.
Los cinco títulos clásicos seleccionados por la organización del certamen, en recuerdo a estos directores e intérpretes, se proyectarán únicamente en fin de semana y en pase único. El primero en ocupar la pantalla de Cine Yelmo Las Arenas será Titicut Follies (Estados Unidos, 1967, 84 min.) el viernes 24 de abril, a las 20:45 horas.
Este largometraje es un hito del cine documental con el que el cineasta norteamericano Frederick Wiseman (1930-2026) inauguraba una filmografía de casi medio centenar de títulos que exploran con rigor las instituciones de su país. Este primer trabajo se sumergía en un hospital estatal para criminales dementes en Massachusetts, y el desvelamiento de la brutalidad de la institución sobre los internados iba a provocar el secuestro judicial del film, que no sería levantado hasta 1992 por una sentencia del Tribunal Supremo de los EE.UU. Para entonces, la abundante obra de Wiseman ya era de referencia imprescindible para la historia del cine documental.
Pero si algún film merece el adjetivo de “monumento”, si quiera sea por su desmesura, sostiene el director del Festival Luis Miranda, ese es Sátántangó (Hungría, Suiza, Alemania, 1994, 440 min.), obra cumbre del maestro húngaro Béla Tarr (1955-2026) basada, como tantas otras películas suyas, en una novela de su leal proveedor de argumentos y guiones, Laszlo Krazsnahorkai, recientemente laureado con el Nóbel. Tan larga es la duración de este film, superior a las siete horas, “como inhóspita su belleza plástica (en glorioso blanco y negro) e hipnótica su narración”, asegura Miranda.
La sesión, programada el sábado 25 de abril, estará dividida en dos tramos, uno matinal desde las 10:15 horas, y otro vespertino a partir de las 17:00 horas. Un único pase que se encuadra en la tradicional serie de conversaciones «Cine y pensamiento» que organizan conjuntamente el certamen y el Aula de filosofía Manuel Alemán. Sátántangó será presentada por la mañana y comentada al final de la jornada por los filósofos Daniel Barreto, Javier Bassas y Diana Padrón.
En la noche de ese mismo sábado día 25, a las 21:30 horas, la proyección en pantalla grande de Apocalypse Now: Final Cut (Estados Unidos, 1979- 2019, 183 min.), la nueva intervención de Francis Ford Coppola en el montaje de su legendaria película, servirá de recuerdo a la figura de Robert Duvall (1931-2026), uno de los grandes actores de carácter del Nuevo Hollywood. Desde su irrupción, breve pero intensa, en Matar a un ruiseñor, la carrera de Duvall se mantuvo con frecuencia en la necesaria retaguardia que representan en el cine los papeles secundarios. Pero sus apariciones en las mejores cintas de Coppola en los 70, aparte de mostrar la dimensión de su talento como actor, le convirtieron en un icono.
El 3 de mayo, última jornada del certamen, a las 17:15 horas, se podrá ver, en recuerdo a Briggitte Bardot (1934-2025), El desprecio | Le Mépris (Francia, Italia, 1963, 104 min.), película de Jean-Luc Godard con una interpretación conmovedora de la actriz francesa, “como nunca antes ni después”, a juicio del director de la cita cinematográfica capitalina. Personal como cualquier otro film suyo, El desprecio fue el único largometraje del cineasta hecho por encargo, basado en la novela de Alberto Moravia La Odisea, y con el que Brigitte Bardot dejó de ser un símbolo erótico de la época para convertirse en una estrella del cine de autor.
Para cerrar el «Domingo Cinéfilo», a las 19:45 horas, el Festival proyectará Ran (Japón, Francia, 1958, 160 min.), una adaptación de El Rey Lear de Shakespeare al mundo samurái que le valió un Oscar al cineasta Akira Kurosawa. El trasunto de Lear es el señor feudal Hidetora Ichimonji, que ve cómo, en la hora de su retiro, sus hijos se vuelven contra él y se enfrentan entre sí. Del papel de Hidetora, tan trágico y expresionista como un espectro de teatro Noh, se hizo cargo una de últimas estrellas del cine de ese país, y colaborador frecuente de Kurosawa, Tatsuya Nakadai (1932-2025). El cinéfilo lo recordará, aventura Luis Miranda, como antagonista de Mifune en Yojimbo (Mercenario, 1961), y como el señor de la guerra y su doble en Kagemusha (1980), ambas también de Kurosawa; o como el perturbador samurái suicida de Harakiri (1962) de Masaki Kobayashi. Pero muchos espectadores japoneses quizás lo recuerden mejor como galán; por ejemplo, en la obra maestra de Mikio Naruse, Cuando una mujer sube la escalera (1960).
«La Mirada CIMA»
Entre las actividades paralelas del 25FICLPGC está programada, dentro de las sesiones especiales y encuentros, «La mirada CIMA» con la proyección de cuatro cortometrajes documentales filmados en España entre 1965 y 1967 por la pintora y cineasta Nadia Werba (París, 1926 -Roma, 2025).
Con el propósito de recuperar la memoria de mujeres cineastas que abrieron camino hace décadas y dar visibilidad a sus obras, el lunes 27 de abril, una de las salas de los cines del centro comercial Las Arenas, acogerá el visionado de los cortos restaurados rodados por la directora en dos años durante su etapa España; San Juan del Toro (1965, 11 min.), Maestros del duende (1966, 12 min.), Unos chicos, unas chicas (1966, 13 min.) y Catch (1967, 14 min.).
La sesión de piezas cortas, gratuita previa retirada de entrada, será presentada por la cineasta y gestora cultural socia de CIMA Alba González de Molina y tras la proyección tendrá lugar una charla con la cineasta, guionista y fotógrafa, nacida en Las Palmas de Gran Canaria, María Miró, que estará moderada por la guionista, directora y productora Susi Alvarado.


