- El Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria dedica una retrospectiva al reconocido documentalista chileno recuperando, a través de «Banda Aparte», siete títulos de su filmografía que se proyectarán en cuatro sesiones en las que el cineasta mantendrá una charla con el público
- Las entradas para disfrutar de los diferentes pases pueden adquirirse a través de los canales de Cine Yelmo Las Arenas
- Toda la información, así como el programa completo con fechas, horarios y salas, se encuentra disponible para su consulta y descarga en lpafilmfestival.com
«Mis películas son las de un hombre grande que ve el mundo con la perplejidad de un niño. Y el espectador comunica así con su propia infancia». Ignacio Agüero resume así en el catálogo del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria su forma de entender el cine. También de hacerlo, «de un modo que cada vez más involucre al espectador» en sus obras, algunas de las cuales podrán disfrutarse durante el 25.º aniversario de la cita cinematográfica a través de una retrospectiva en el apartado más experimental: «Banda Aparte».
Se trata de siete títulos que abarcan casi 50 años de trayectoria que se proyectarán en cuatro sesiones en las que el director charlará con el público que acuda al Cine Yelmo Las Arenas para disfrutar de su filmografía. El ciclo comenzó ayer con el visionado de Aquí se construye (o Ya no existe el lugar donde nací) (Chile, 2000, 77 min.) y del cortometraje Aquí se construye | Under Construction (Chile, 1977, 5 min).
Ambos trabajos ahondan en la transformación urbana que sufren barrios de la capital chilena, Santiago, a través del registro de demoliciones y nuevas cimentaciones. Y es que el espacio en sí mismo es uno de los elementos fundamentales en la obra de quien también cuenta con estudios de arquitectura.
«Mis películas son películas de espacio», ha asegurado Agüero en un encuentro con los medios celebrado esta mañana en la sede del Festival, el Auditorio Alfredo Kraus, en el que ha explicado que «es el propio trabajo en el espacio el que construye el hilo narrativo» durante el rodaje de sus propuestas. No en vano, el documentalista chileno trabaja sin guion, según ha contado, porque «obliga a buscar las imágenes que el guion indica en vez de dejar que la película se mueva libremente».
En esa búsqueda de libertad creativa el cineasta se desprende también de la selección del tema central de sus creaciones. «Nunca elijo un tema para hacer una película, los temas vienen después. Siempre elijo una imagen», ha comentado el ganador del Premio Pedro Sienna y el Premio Altazor de las Artes Nacionales (2009) —reconocimientos al audiovisual y al valor del trabajo artístico nacional de Chile—.
Precisamente así, de la imagen de una mujer caminando hacia el crematorio donde se encontraron los cadáveres de varios familiares asesinados, nació su primer trabajo, No olvidar (Chile, 1982, 32 min.). Un mediometraje que relata la masacre de los hornos de Lonquén cometida en 1978 y que «fue muy difícil de hacer, a pesar de su sencillez y corta duración» por la situación política del país que se encontraba en plena dictadura de Pinochet y que fue rodado «en silencio y con mucho miedo».
El resultado de este arduo trabajo podrá verse esta misma tarde junto a la película de su autoría «que más se ve en el mundo»: Cien niños esperando un tren (Chile, 1988, 56 min.) en la que se narra la experiencia de un centenar de menores de una población marginal que participan en un taller de cine con la profesora Alicia Vega. Esta segunda sesión se completará con la proyección de Sueños sobre hielo (Chile, 1993, 56 min.), filme que embarcó literalmente a Agüero en el seguimiento del transporte de un iceberg desde la Antártida para ser expuesto en el pabellón chileno de la Exposición Universal de Sevilla de 1992.
Para el tercer encuentro con el que fue cofundador de la Asociación de documentalistas de Chile —que también presidió— está programado el visionado de El otro día | The Other Day (Chile, 2012, 122 min.). El largometraje, que llegará a la gran pantalla mañana miércoles 29, permitirá a los espectadores y las espectadoras adentrarse en la casa del también cámara y editor de televisión y publicidad. Algo que, en sus propias palabras, «fue un descubrimiento» al ser consciente de que su hogar «es un mundo completamente cinematográfico».La retrospectiva terminará el jueves 30 con la última obra del también productor, actor y profesor de cine en la Universidad de Chile: Cartas a mis padres muertos | Letters to my Dead Parents (Chile, 2025, 112 min.). Un relato personal donde el director escribe cartas a sus progenitores, fallecidos años atrás, en las que entabla diálogos imaginarios con ambos.


