David Duque: “El timple puede seguir conquistando terrenos hasta donde nos dé la imaginación”


  • El director artístico del Festival Internacional de Cuerda Pulsada Ciudad de La Laguna (FICUP) lo destaca como plataforma de convivencia entre generaciones

Apenas quedan unos días para que arranque la tercera edición del Festival Internacional de Cuerda Pulsada Ciudad de La Laguna (FICUP), una cita que entre el 1 y el 8 de julio volverá a convertir a la ciudad en punto de encuentro para intérpretes, estudiantes, docentes y aficionados de la guitarra, el timple y la música antigua. La respuesta del público y de la comunidad musical confirma la consolidación de un proyecto que, en apenas tres años, se ha convertido en una referencia única en Canarias.

Su director artístico, que además es músico, guitarrista, timplista y arreglista, David Duque, reconoce que la expectación generada en torno a esta nueva edición es consecuencia del trabajo desarrollado en las convocatorias anteriores. “Al haber realizado dos ediciones previas con mucho éxito, los amantes de la cuerda pulsada, tanto aficionados como alumnos y profesores, esperan con ganas este encuentro en la primera semana de julio”, explica.

El origen del FICUP responde a una necesidad detectada por sus impulsores en el ámbito musical canario. Por un lado, la dificultad que encontraban estudiantes de guitarra, timple y música antigua para acceder a formación especializada de alto nivel sin tener que desplazarse fuera del Archipiélago.

“Para conseguir esa formación había que viajar, como mínimo, a la Península, con el coste y el esfuerzo que eso supone, limitando el acceso a muchísimas personas”, señala Duque. A ello se sumaba la escasez de conciertos especializados en cuerda pulsada con figuras de referencia internacional y, especialmente en el caso del timple, la necesidad de ampliar un repertorio que continúa creciendo. Precisamente con ese objetivo nació el concurso de composición que impulsa el festival, una iniciativa destinada a incrementar la literatura escrita para el instrumento canario por excelencia.

Más allá de la programación artística, el FICUP se ha convertido en un espacio de convivencia musical. Compatibilizar la dirección del festival con su actividad como intérprete y docente no resulta sencillo para Duque, aunque considera que la experiencia compensa el esfuerzo. “En cada edición se generan situaciones, tanto artísticas como personales, que nos dan la energía para continuar. Se crean lazos entre profesores, alumnos, patrocinadores y público. Ese también es uno de los principales objetivos del FICUP”, afirma.

La trayectoria de David Duque ha estado estrechamente vinculada a la expansión de las posibilidades del timple, especialmente a través de la adaptación y transcripción de repertorios que tradicionalmente pertenecían a otros instrumentos.

“El timple es un instrumento de gran envergadura, capaz de abordar todo tipo de repertorios de cualquier época y nivel. Simplemente trabajo para darle el lugar que considero que le corresponde”, asegura. Para el músico, cada nueva adaptación representa un paso más en el proceso de dignificación y desarrollo del instrumento, acercándolo a otros que cuentan con una tradición académica más consolidada. Aunque reconoce que el avance experimentado durante las últimas décadas ha sido notable, considera que el recorrido todavía es enorme. “Estamos aún al principio del camino. El timple ha avanzado muchísimo en los últimos cincuenta o sesenta años, pero cada vez crece más y más rápido”, sostiene. Mirando al futuro, Duque aspira a que el principal reto del instrumento, la falta de repertorio, se reduzca significativamente en las próximas décadas. También confía en que pueda incorporarse plenamente a las enseñanzas superiores de conservatorio y que comiencen a titularse los primeros profesionales con formación reglada específica.


Un espacio para el intercambio generacional

La convivencia entre generaciones y perfiles distintos constituye otro de los rasgos distintivos del festival. En esta edición compartirán experiencia docente figuras consolidadas como Germán López junto a intérpretes de generaciones más jóvenes como Derque Martíno el propio David Duque.

“El FICUP tiene muy claro que uno de sus principales objetivos es la convivencia entre músicos, ya sean profesionales, aficionados o estudiantes. Esa interacción se extiende más allá de las aulas y los escenarios, generando espacios de encuentro durante toda la semana del festival”, indica Duque.

Algo similar ocurre con la presencia de destacados guitarristas internacionales como Carlo Marchioneo Francisco Bernier. Para Duque, el diálogo entre instrumentos tan cercanos y, al mismo tiempo, tan diferentes como la guitarra y el timple enriquece enormemente la experiencia formativa. “El intercambio de conocimiento, ideas, dudas y puntos de vista entre profesionales de instrumentos tan parecidos y a la vez tan diferentes es algo maravilloso”, afirma.

Impulsado por el Ayuntamiento de La Laguna y la Fundación CajaCanarias, el FICUP volverá a desplegar su actividad en cinco espacios emblemáticos de la ciudad: la Casa Anchieta, la Casa-Museo de Los Sabandeños, el Teatro Leal, la Fundación Cristino de Vera y la Sala de Cristal del antiguo convento de Santo Domingo de Guzmán.

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