- La muestra recorre la trayectoria de la Premio Nacional de Fotografía 2021 se inaugura el viernes 3 de julio y podrá visitarse hasta el 5 de septiembre
- En paralelo, se exhibe la instalación ‘Geometrías implícitas’, de Laura Pilar Delgado, tras su residencia artística en Gran Canaria
El Centro de Arte La Regenta presenta la exposición ‘Memoria vivida’, una monografía de la fotógrafa Pilar Aymerich, en colaboración con La Fábrica y comisariada por Neus Miró, que reúne una parte sustancial de sus trabajos durante cinco décadas. Es la primera exposición que se organiza en torno una trayectoria merecedora del Premio Nacional de Fotografía en 2021, entre otros reconocimientos.
Escenas teatrales, retratos de cientos de personajes de la cultura y la política, manifestaciones durante la transición o, las más recientes, también de manifestaciones feministas, están representados en esta exposición que se abre al público el viernes 3 de julio, a las 20:30 horas, y podrá visitarse hasta el 5 de septiembre el espacio artístico que gestiona el Gobierno autonómico en Las Palmas de Gran Canaria.
En paralelo, podrá visitarse la instalación ‘Geometrías implícitas’, de Laura Pilar Delgado, artista seleccionada en la última convocatoria de residencia internacional de La Regenta, que ha ocupado uno de los estudios de producción del centro durante los dos últimos meses para el desarrollo de su proyecto.
Pilar Aymerich ha comentado en diversas ocasiones que ella no caza imágenes, sino que “las pesca”. Un elemento diferenciador y significativo de su práctica fotográfica, que se aleja de términos habituales como “caza” o “captura”. Aymerich no se identifica con el fotógrafo que sale a la caza del “momento decisivo”, ella simplemente está y espera atenta, como en una situación de pescar.
De este modo, la fotógrafa “pescó” imágenes en grandes eventos y manifestaciones del final del franquismo y de la transición. Participaba en ello, era parte implicada pero, además, era mujer, fotógrafa y discreta. Explica Neus Miró, la comisaria, que la fotografía de Aymerich “huye de la distancia, de la supuesta objetividad del documental. Sus imágenes surgen del conocimiento de una situación dada, de la familiaridad con el entorno y de las relaciones interpersonales que construye. Su obra es un referente para el fotoperiodismo de la mitad del siglo XX, en un ámbito donde las mujeres eran una minoría”, concluye.
Asimismo, Aymerich reconoce el acto fotográfico como una agresión hacia el objeto, sobre todo en el caso de los retratos. En los cientos de imágenes individuales que ha realizado, el mayor esfuerzo se destina a que la persona se siente cómoda, se debe establecer una sincronía.
‘Memoria vivida’ se plantea como un trabajo de investigación con el propósito de indagar y mostrar series fotográficas completas y trabajos de Aymerich que no han gozado de tanta visibilidad hasta el momento, así como proveer un contexto histórico y cultural a su obra. Por este motivo la exposición reúne también documentos como publicaciones o libros.
Las imágenes de Aymerich se caracterizan desde sus inicios “por poseer un potente carácter narrativo que fluye en paralelo a los textos que acompañan. Sus reportajes fotográficos constituyen secuencias en las que se puede identificar un principio, un desarrollo y un final de la situación o la acción que se captura”, explica Miró.
Así, la exposición recoge desde sus primeros trabajos, en los sesenta, y toda su evolución como fotógrafa, con una selección de obras que abarcan hasta principios de la década del presente siglo. Se incluyen, por ejemplo, sus comienzos vinculados al teatro, ‘Primera Historia de Esther’ (1962), y su estancia en Londres en 1966, ‘Campamento y Hyde Park’. Tras su regreso a Barcelona retratará los movimientos políticos y sociales de la transición: ‘Jornadas Catalanas de la Dona’ (1976), ‘Manifestació de la construcció’ (1976) o l’Despenalización del adulterio para la mujer’ (1976).
En paralelo, continúa haciendo retratos de figuras destacadas del mundo cultural: Mercè Rodoreda (1973), Lola Anglada (1978), Joan Brossa (1975), María Teresa de León (1979), Montserrat Roig (1990), entre otros.
Todo ello preveniente del fondo fotográfico de Pilar Aymerich, actualmente y desde 2011 en el Archivo Nacional de Cataluña, que está constituido por unos 55.000 negativos, 10.000 diapositivas, más de 4.000 imágenes digitales, 2.378 hojas de contacto y 40 ampliaciones 30 x 40 centímetros. También se incluyen numerosas publicaciones y revistas. No obstante, ella posee también un gran archivo de su obra, series completas, revistas y libros. El fondo fotográfico
Pilar Aymerich
Pilar Aymerich (Barcelona, 1943) estudió en la escuela de arte dramático Adrià Gual en Barcelona y después en Londres, donde se introdujo en el campo de la fotografía, ampliando sus conocimientos técnicos posteriormente en los estudios Raphael de París, especializándose más tarde en la fotografía de reportaje y de retrato.
Comenzó su carrera de fotógrafo profesional en 1968 en Barcelona colaborando con la agencia CIS en una época en que aún existía censura, su trabajo gráfico ha ido apareciendo a lo largo de los años en diversas publicaciones periódicas como Triunfo, Destino, Cambio 16, El País, Fotogramas, Qué Leer.
Otro aspecto a destacar es su colaboración en varios libros entre los que se incluyen varios dedicados a importantes mujeres catalanas como Montserrat Roig, Federica Montseny, Mercè Rodoreda, Caterina Albert o Maria Aurèlia Capmany y que han supuesto diversas exposiciones dedicadas a ellas.
Desde 1974 ha colaborado en medios audiovisuales como TVE participando en diversos programas. También ha realizado una labor pedagógica enseñando fotografía a los jóvenes y en el Instituto de estudios fotográficos de Cataluña. Es Premio Nacional de Fotografía 2021 y Cruz de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya 2005.
‘Geometrías implícitas’, de Laura Pilar Delgado
De forma simultánea, se exhibe en el espacio ‘Otros formatos’ del Centro el proyecto ‘Geometrías implícitas’, de Laura Pilar Delgado (Madrid, 1982). Fue la propuesta seleccionada este 2026 en la convocatoria anual de residencia artística que La Regenta convoca para artistas de cualquier lugar fuera de Gran Canaria.
‘Geometrías implícitas’ reúne una serie de registros en grafito de las geometrías y texturas presentes en el entorno urbano de Las Palmas de Gran Canaria. A través de una práctica de observación y desplazamiento por la ciudad, la artista ha recopilado, mediante la técnica del frottage, la impronta de los materiales, patrones constructivos y marcas del desgaste cotidiano para revelar una dimensión gráfica que habitualmente permanece inadvertida.
Esta invitación a atender de forma pausada a aquello que está al margen de la mirada es una de las investigaciones artísticas de Delgado. La creadora visual, licenciada en Bellas Artes y doctora en Historia del Arte, explora la relación entre la gráfica y distintos contextos naturales, urbanos y domésticos, poniendo atención en aquellos elementos cotidianos que, por su repetición, normalización o aparente insignificancia, suelen pasar desapercibidos en la experiencia diaria.


