Por Noé Ramón //
El encuentro TLP llega a su veinte edición sumando de forma continua éxitos en cuanto a actividad y a incremento de visitantes que cada vez se involucran más en todo lo que se les ofrezca y ponga a tiro. Cumpliendo una tradición no escrita, la cita en el Recinto Ferial sigue siendo denominada hasta el cansancio como “evento”, término español pero cuyo significado se ha transmutado en un anglicismo. De manera que mientras originalmente en nuestro idioma significaba tormenta o imprevisto, lo que sería un sinsentido para referirse a estos actos, al final se ha copiado el concepto inglés utilizado para actos culturales o deportivos equivalente a “encuentro” o “cita”.
En esta edición y para celebrar el aniversario se han introducido algunas novedades y se espera batir récords de asistencia, lo que por lo pronto parece más que posible. Durante estos días los visitantes pueden disfrutar de una multitud casi inabarcable de actividades, no sólo de ocio sino que también se han organizado charlas sobre asuntos que afectan a los jóvenes y adolescentes como son las drogas o la salud mental, y es que resulta difícil encontrar una cita más apropiada.
Uno de los rincones más llamativos es la terraza en la que continuamente personas ataviadas con disfraces de personajes del universo manga suben al escenario a cantar canciones con letras en japonés o algo parecido. Allí encontramos a Rey disfrazada que llega desde Gran Canaria y lleva tres días acudiendo a la TLP preferentemente para cantar. Es la tercera vez que se apunta a esta cita y en ésta echa de menos más actividades y se queja del calor. Ella no se queda como los participantes de la zona LAN a dormir en el recinto, sino que se va a un apartamento.
Daniel Henríquez Martín es uno de los encargados de la zona de juegos estilo playstation en la que se pueden ver enormes pantallas donde los participantes pelean entre ellos “y la gente se lo puede pasar muy bien”, indica el coordinador. Su área cree que ofrece más variedad de juegos sobre la FIFA o la NBA, mientras que las otras se centran en una sola propuesta. Hasta el viernes todo ha transcurrido sin sobresaltos “como la seda”, indica.
Este año se continúa con la experiencia de contar con una moneda propia que se puede intercambiar por distintos productos o actividades, una iniciativa que ha despertado mucha curiosidad entre los participantes. Es la segunda ocasión en la que Henríquez Martín está en la organización ya que hasta entonces siempre fue un visitante habitual de casi todas las ediciones, porque es una cita y un lugar “en el que siempre me he sentido muy acogido”. Entre las novedades resalta que los invitados son de mayor renombre, la selección de juegos es más variada y la introducción de charlas sobre asuntos que no están relacionados con la tecnología sino con la realidad de los jóvenes.
Pero para este coordinador lo más reseñable siempre será que se trata de un “evento” en el que “da igual el tipo de personas que seas, porque siempre habrá algo que te va a gustar. Diría que somos como una familia en la que aceptamos a todo el mundo independientemente de como seas, nos sentimos unidos. Aquí puedes participar en lo que quieras o no hacerlo”. A la pregunta de si es un espacio libre de bullying responde que en esencia sí para matizar acto seguido que no se trata de hacer ninguna reivindicación sino de una cuestión de actitud, de aceptar a la gente tal y como es.
Una de las ofertas más características ha sido siempre la de la zona LAN en la que multitud de jóvenes pasan una fila inabarcable de horas con su propio ordenador, llegando a descansar en sus sacos de dormir y comer en el recinto, para lo que existe un supermercado. Aquí se comprueba que según la cita crece, la organización en paralelo busca ser tan perfecta que acaba convirtiéndose en todo lo contrario. Por ejemplo, nos invitan a entrar en la zona LAN y cuando estamos dentro aparece la que se autodenomina jefe de prensa y responsable de no sé cuantas cosas que no sólo nos echa de este espacio sino que le dice a un vigilante que nos expulse del Recinto. El segurita demuestra más sentido común y educadamente opta por quedarse a un lado.
Estrella invitada de esta edición es la mangaka, Kyoko Mizuki, autora de la exitosa serie Candy, Candy, una señora de una edad respetable que opta por vestirse como sus juveniles personajes y atiende de forma impecablemente educada a la multitud de fans que el viernes acudían a pedirle su firma y una foto.
El consejero insular de Innovación, Juan José Martínez calificó de éxito esta convocatoria y asegura haber constatado en la tercera jornada que se incrementa el número de participantes de manera que la TLP volvía a convertir durante unos días a Tenerife “en la capital del ocio tecnológico”. Martínez consideraba el encuentro un “escaparate” para demostrar “nuestras capacidades y posibilidades de crecer” en este sector y destaca la presencia de empresas de la Unión Europea (UE), Universidad de La Laguna (ULL) o Instituto Astrofísico de Canarias (IAC).
También citó a invitados como un youtuber que cuenta con ochenta millones de seguidores, un conocido grupo de música coreana, que se encuentra entre los diez más conocidos del país, o un concurso de hip hop, de manera que hay momentos en los que a la vez se celebran hasta cuarenta actividades distintas.
Otro de los espacios que atrae a más visitantes es el mercado de la primera planta con múltiples stands en los que los ilustradores muestran sus trabajos, que prácticamente solo tienen salida en este tipo de “eventos”. Por ejemplo, Javi vende láminas de anime hechas con un programa que califica de “muy sencillo e intuitivo” pero que no tiene nada que ver con la Inteligencia Artificial (IA), sino con el mundo digital. Es la tercera vez que acude al TLP y cree que en principio no existen grandes diferencias con las anteriores, “aquí siempre nos hemos sentido muy bien acogidos y lo normal es que haya mucha gente a todas las horas”. Javi se confiesa “muy friki de las figuras” y más que competitivo, por el contrario, asegura que le gusta “cuando veo que alguien hace cosas parecidas a las mías”.
Una parte fundamental de la TLP son las personas caracterizadas como sus héroes del universo manga. Por ejemplo, nos encontramos con Viviana que viene cada día en guagua desde el Sur de Tenerife, dado que aún es imposible teletransportarse. A sus 18 años se confiesa una auténtica fan-fatal del manga, pasión que consume desde que tenía diez y no cree que abandone en un futuro más o menos próximo. En esta ocasión iba vestida de Miku con un traje que se hizo a base de comprar alguna pieza por internet y otra hacerla ella misma. Sus personajes favoritos, según me apunta en una libreta, son Hanako-Kim y Chainsaw-man. Dicho queda.


