Por Noé Ramón //
El historietista, Miguel Ángel Martín, ha sido noticia en Italia por la polémica que despertó el cartel que hizo para el festival de cómics de Recanati, la Fiscalía rechazó retirarlo como pedía un abogado y ante la posibilidad de que continúe con el procedimiento su opinión es clara: “¡Ojalá haya más movida judicial! A mí me beneficia. Animo a la Justicia a que continúe, sería más publicidad gratis todavía”.
Tal y como ocurre en otras ediciones los organizadores piden a los artistas que hagan su propia versión de la obra La Anunciación de Lorenzo Lotto, pero a algunos vecinos le pareció irrespetuosa su propuesta y un abogado presentó una querella por supuesto vilipendio. El historietista no cree que la polémica tenga mayor recorrido, “porque es una estupidez, es todo muy ridículo y muy infantil, estoy encantado con lo que ha pasado. En ningún momento lo pasé mal, siempre me estuve riendo y divirtiéndome. Ningún problema”.
El festival también se aprovechó de la polémica y ha sido el encuentro que ha atraído a mayor número de visitantes, de manera que se agotaron las entradas para las exposiciones, talleres y las charlas. “Todo estaba lleno y me harté de firmar copias del cartel y de mis libros durante los tres días que estuve allí. Lo pasamos genial, así que me encantó. Publicidad gratuita y absoluta”.
El historietista recuerda que en su momento los organizadores, presentaron al Ayuntamiento su propuesta a la que dieron el visto bueno pero días antes de que saliera a la calle impreso comenzaron a circular imágenes por las redes. Varios ciudadanos se sintieron agraviados con el cartel y un abogado presentó una querella alegando vilipendio y pidiendo sin suerte a la Fiscalía que lo retirara.
Los organizadores tienen las espaldas cubiertas de cara a un posible contencioso al contar con documentos que demostrarían que el Ayuntamiento dio el visto bueno a la obra y que incluso la dotó de un presupuesto cercano a los 6.000 euros. Pese a reconocer que lo ocurrido es “demencial”, también matiza que se trata de un asunto que implica “publicidad básicamente para los artistas. Creo que el arte debe ser admirado pero nunca adorado, jamás me lo he tomado en serio y alucino si alguien lo hace. Comprendo que pueda haber gente que se sienta dolida aunque lo dudo”. Las sospechas apuntan a que en realidad se trata de una discusión política entre los grupos del Ayuntamiento que ha sido aprovechada por un abogado, “así que el problema es de ellos”.
El historietista apela también a la libertad de expresión al tener claro que como artista “no tengo responsabilidad social ni simpatías ideológicas ni quiero entrar en ese juego, porque entonces estás presionado y te quitan libertad e independencia para hacer y dibujar. Hago lo que quiero y si luego a la gente le gusta, muy bien y si no le gusta, pues mala suerte para mí”. A todo ello hay que sumar que su cartel se encuentra expuesto en el mismo museo de Villa Coloredo Mels que la obra original de Lorenzo Lotto, lo que el dibujante leonés considera “el mayor honor que puedo tener”.
No es la primera vez que el autor se ve enredado en este tipo de peleas judiciales y de hecho hace tres décadas, también en Italia un Juzgado llegó a secuestrar su obra Psicopatías sexuales alegando que incitaba al suicidio, homicidio y pedofilia. Pero considera que en aquella ocasión sí se trató de una censura real y de hecho la obra estuvo prohibida durante cinco años aunque ellos la vendían en festivales de forma clandestina.
“Entonces yo allí no era nadie, no era conocido, pero aquello salió en toda la prensa y en los medios italianos, y de pronto todo el mundo supo quién era. Eso sí que fue una publicidad realmente buena porque me convirtió en un autor de culto. De hecho, todavía en Italia soy una especie de leyenda y mito. Más que en España”.


