El museo TEA inaugura las exposiciones Maud-Óscar y Pegar la hebra


  • La muestra dedicada a la vida de Maud Bonneaud junto a Óscar Domínguez y otra nacida del hilo y el bordado se abren al público mañana (viernes 6)

El museo TEA Tenerife Espacio de las Artes inaugura mañana (viernes 6) las exposiciones Maud–Óscar, en el Gabinete Domínguez, y Pegar la hebra, en el Espacio MiniTEA. La velada inaugural comenzará a las 18:00 horas con una conversación sobre la costura y el bordado como formas de hacer arte y como herramientas educativas, con dos de las artistas presentes en la muestra, Cristina Ortega y Julia M. Martín, y con la educadora Alejandra Arbizu, y con Paloma Tudela, responsable del departamento de Educación de TEA; tras ella, a las 19:00 horas, se abrirán ambas exposiciones.

El director insular de Cultura del Cabildo de Tenerife, Conrado Álvarez; el director artístico de TEA, Sergio Rubira; los comisarios Isidro Hernández y Vanessa Rosa Serafín; y Paloma Tudela, responsable del departamento de Educación de TEA; dieron a conocer hoy (jueves 5) los detalles de estas dos nuevas propuestas expositivas. Álvarez recurrió a la mitología griega, a las Moiras, encargadas de tejer el destino de los seres humanos, y al hilo que Ariadna entregó a Teseo para salir del laberinto del Minotauro, dos relatos que, en sus palabras, “nos ofrecen una hermosa metáfora que hoy habla de la existencia, especialmente en este espacio: el hilo como representación del tiempo o del destino, de la memoria y de nuestra capacidad para encontrar, o reencontrar, un camino ya hecho o abierto”.

Sobre la primera de las muestras, el director insular de Cultura señaló que Maud–Óscar “se acerca a esa relación personal y artística entre ambos, dos personalidades cuyos destinos se encontraron casi por un hilo en París”. Y de Pegar la hebra destacó que “tiene que ver con esa idea del hilo conductor, con el oficio ancestral de bordar y de coser, y el hilo se convierte en instrumento de reflexión. Ahí reside el vínculo más profundo entre ambas exposiciones. Crear es también tejer relaciones, es recuperar memoria y es construir nuevas posibilidades a partir de los hilos que recibimos de otros y que vamos a dejar a otros”.

Por su parte, Sergio Rubira recordó que en el Gabinete está ubicado de forma permanente Óscar Domínguez. “Esta es la segunda exposición de este gabinete, que ahora se ha convertido en un gabinete de las maravillas, sobre todo al incluir estas piezas joyas: primero las que realizaron los dos artistas en colaboración y luego las que Maud ya firma de forma autónoma, joyas maravillosas que remiten y contienen la propia historia del arte”. El director artístico de TEA apuntó además que “este tipo de exposiciones llevan a una investigación más profunda sobre los fondos del museo, permitiendo mostrar obras y documentos que permanecían en los almacenes. Es una exposición que se multiplica, como una puesta en abismo de la relación entre ambos”.

Sobre Pegar la hebra, Rubira explicó que “si antes en el MiniTEA se trabajaba con la colección del museo, en esta nueva etapa hemos empezado a colaborar con otros agentes vinculados a la cultura y a la educación de una forma mucho más directa”. Detalló que “el textil, como los esmaltes o las joyas, se han revalorizado para la historia del arte y que aquí adquieren una nueva presencia. En la

Colección tenemos muy buenos ejemplos de arte textil”. “Queremos convertir este espacio en un lugar de encuentro, en un lugar en el que parar y detenernos, porque el textil, lo mismo que el esmalte, requiere otro tipo de tiempos, en una época de aceleración constante. Ese momento de pausa y de encuentro hace que este espacio no solo sea un lugar donde exponer, sino también una sala de costura en la que los ciudadanos y las ciudadanas puedan venir a pasar el tiempo, a perderlo incluso, algo que en la sociedad productivista en la que vivimos es complicado de entender”, agregó.

La comisaria de la Maud-Óscar, Vanessa Rosa Serafín, apuntó que “se trata de una exposición que pretende poner en valor la figura de Maud Bonneaud en los primeros pasos de su trayectoria como esmaltadora en los que también colaboró con Domínguez. Más tarde desarrollaría su propia trayectoria realizando joyas de artista, y a partir de los años sesenta, con la elaboración de esmaltes de mayores dimensiones. ‘Maud, domadora de esmaltes’, la llama el poeta Pedro García Cabrera en alguno de sus textos”.

El también comisario Isidro Hernández afirmó que “esta muestra de Gabinete aborda unos años decisivos en la vida de Maud Bonneaud y Óscar Domínguez, concretamente entre 1943 y 1950. La presencia de Maud vendría a poner orden en la vida desordenada y libertina de Óscar, y el pintor despertaría, a su vez, el instinto creativo de la joven simpatizante del grupo surrealista. Esta exposición presenta, además, un conjunto de obras procedentes de la colección del museo, y cuenta con la colaboración de varias colecciones particulares y de la galería madrileña Leandro Navarro”.

Paloma Tudela, responsable del departamento de Educación de TEA, comentó algunas de las cuestiones centrales planteadas por el nuevo proyecto del Espacio MiniTEA, Pegar la hebra. En él se reúne una selección de obras de seis artistas canarias o vinculadas al archipiélago así como una obra del artista Juan de la Cruz, perteneciente a la Colección del museo, para, precisamente, invitar al público a observar y conversar a partir de la costura y el bordado. “Temas amplios como la protección del medio ambiente y la vinculación del ser humano con el territorio y su huella sobre él, pero también otros más íntimos y cotidianos, como la memoria familiar, el concepto de hogar o el papel de las mujeres en este, son los propuestos para que los visitantes de MiniTEA se detengan a pegar la hebra en este espacio de arte contemporáneo”, concluyó.

Maud–Óscar, exposición dedicada a Maud Bonneaud y a su vida junto a Óscar Domínguez y comisariada por Isidro Hernández y Vanessa Rosa Serafín, reúne medio centenar de piezas, entre obras, publicaciones y documentos, de Maud Bonneaud, Óscar Domínguez y otros artistas como Man Ray, Vicki Penfold, Emilio Grau Sala, Apel·les Fenosa, Gjon Mili e Izis. La muestra podrá visitarse de manera gratuita hasta el 13 de junio de 2027. Sus piezas proceden de la Colección de TEA así como de diferentes colecciones particulares; una de ellas, Femme couchée (1950), de Óscar Domínguez, pertenece a una colección particular de Suiza y se presenta con la cortesía de la Galería Leandro Navarro. Se incluyen además reproducciones de fotografías inéditas del Museo de Bellas Artes de Olomouc.

Pegar la hebra reúne dieciséis piezas de media docena de artistas canarias o residentes en el archipiélago (Julia M. Martín, Davi Kabaro, Ohiane de Felipe, Cristina Ortega, Verónica Silva y Adassa Santana) y una obra de la Colección de TEA del artista Juan de la Cruz. Generadas a partir de un hilo, de una hebra, las obras utilizan la costura y el bordado para reflexionar sobre cuestiones contemporáneas como el cuidado del medio ambiente, la cuestión de género o la transmisión intergeneracional. En la sala se habilitarán espacios de costura para que los visitantes practiquen el bordado. La exposición, dirigida al público general y a las familias, y también a los centros escolares que reserven plaza en El arte de aprender, podrá visitarse hasta el 30 de mayo de 2027.


Maud–Óscar

Maud Bonneaud (Limoges, 1921 – Madrid, 1991) y Óscar Domínguez (Tenerife, 1906 – París, 1957) se encuentran por primera vez en la primavera de 1943, en plena Ocupación, presentados por la modelo y marchante Dina Vierny, en el café Le Select de París. Es el año en el que Óscar Domínguez presenta en la Galerie Louis Carré su primera exposición individual en la capital francesa. Estas dos personalidades de una clara pulsión creativa acabarían cruzando sus vidas hasta finales de esa misma década. La pareja se instala en el taller del pintor, en el número 23 de la rue Campagne-Première. El 11 de marzo de 1948 contraen matrimonio civil en el Ayuntamiento de París.

La presencia de Maud vendría a poner orden en la vida desordenada y libertina de Óscar, y el pintor despertaría, a su vez, el instinto creativo de la joven simpatizante del grupo surrealista. Durante los años que pasan juntos se afianza su amistad con Pablo Picasso. También con el pintor italiano Renato Birolli con el que mantienen una amplia correspondencia. Entre 1946 y 1949 se suceden los viajes a la antigua Checoslovaquia para participar en varias exposiciones, en su mayor parte de signo político; la más importante, El arte de la España Republicana. Artistas españoles de la Escuela de París, celebrada en enero de 1946 en la Sala Mánes de Praga. La pareja viajaría a Olomouc en la navidad de 1947, donde Domínguez expone de forma individual con gran éxito y son acogidos calurosamente entre los artistas y escritores de la localidad checa, como lo atestiguan varias fotografías conservadas por el escultor checo Jara Solç.

Maud Bonneaud se convierte en una figura clave en la vida cotidiana de Óscar Domínguez, pero también en los motivos iconográficos que acompañarían a su obra a partir de entonces. En sus pinturas y dibujos asistimos a un desfile de figuras femeninas de largo cabello color azabache que saltan a la comba, juegan a subir y bajar escaleras portando una barita, o se muestran montando en bicicleta. Todas ellas parecen, de algún modo, aludir a Maud.

A la manera de un juego de experimentación alquímico, juntos, Maud y Óscar, realizan las primeras figuras esmaltadas en el pequeño horno que el pintor poseía en su taller de Montparnasse, una labor en la que ella insistiría más tarde, hasta el punto de desarrollar una amplia y reconocida trayectoria como esmaltadora en las décadas posteriores –“domadora de esmaltes”, la llamaría Pedro García Cabrera– una vez que, en compañía de Eduardo Westerdahl, se traslada a Canarias, donde participaría activamente en el contexto cultural de las Islas y donde su presencia marcaría, a la postre, a toda una generación de artistas e intelectuales y escritores. (Texto de los comisarios, Isidro Hernández y Vanessa Rosa Serafín)


Pegar la hebra

El nuevo proyecto del Espacio MiniTEA reúne las obras de media docena de artistas canarias o residentes en el archipiélago y también incluye una obra de la Colección de TEA del artista Juan de la Cruz. Las dieciséis piezas comparten el nexo de haber sido generadas a partir de un hilo, de una hebra, utilizando procedimientos diversos pero que vienen a demostrar la capacidad de lo textil para situarse a la par de otros procedimientos artísticos. Vinculadas históricamente a los conceptos de destreza manual y artesanía, así como a lo utilitario, la costura y el bordado han sido las técnicas elegidas por las autoras para poner sobre la mesa y reflexionar sobre cuestiones tan contemporáneas como el cuidado del medio ambiente, la cuestión de género, la importancia de la transmisión intergeneracional, el valor del trabajo manual, el concepto de hogar y de familia o el uso contemporáneo del tiempo. Todos asuntos de plena actualidad y especialmente adecuados para ser abordados con todo tipo de público, teniendo en cuenta además la perspectiva educativa desde la que todas las cuestiones se exponen en el Espacio MiniTEA.

En la propia sala de exposiciones se habilitarán unos espacios de costura, para que los visitantes puedan detenerse a practicar el bordado. Además de para el público en general y las familias en particular, la exposición y sus actividades vinculadas están dentro de la programación para escolares de El arte de aprender, para la cual los centros escolares pueden reservar plaza.

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