Alegorías y alegrías del paisaje isleño

Por Míchel Jorge Millares //

En Canarias podemos sentirnos muy orgullosos de nuestros creadores. Son muchos y los hay extraordinarios. Incluso tenemos un caso singular de dos artistas de diferentes islas y épocas, ya fallecidos, cuya huella es reconocible en los rincones más sorprendentes del Archipiélago, donde vemos su mano y, además, atraen la presencia de numerosos visitantes ávidos de contemplar y disfrutar su creación sobre el lienzo original del paisaje de las Afortunadas, con ciertos retoques que, además de ser obras de arte, mejoran la accesibilidad, incorporan nuevos usos y un cuidado estético que agrada a los visitantes sin afectar a la naturaleza.

Puede que no haya en el planeta un caso similar de artistas que hayan transformado el paisaje para convertirlo en una obra de arte (o como decían ellos: «Hacer de la vida una obra de arte») que, desde su concepción, tiene una finalidad turística. Un concepto o modelo que se ha mostrado exitoso, de puesta en producción del territorio a través de la creatividad, la exquisitez y el respeto a la naturaleza.

Néstor Martín-Fernández de la Torre y César Manrique son los artífices de ese trato al paisaje de unas islas que son uno de los territorios de mayor biodiversidad del mundo. Y así lo entendieron esas almas paralelas. Ellos, Néstor y César, son parte del milagro transformador de Canarias, especialmente las Islas de Gran Canaria y Lanzarote, pero también influyeron en la sociedad, logrando la complicidad de la comunidad para apoyar el nuevo modo de vida, la nueva relación hombre-naturaleza. Bueno, por lo menos lo intentaron y lograron un amplísimo consenso, aunque siempre hay quien exhibe su egoísmo y su mal gusto.

Su discurso, su trayectoria tienen los mismos fundamentos. Ya lo he comentado en varias ocasiones, pero en este caso les invito a jugar a descubrir las coincidencias de ambos artistas en torno a una obra que, además, titulan de forma similar: ‘Alegoría de la Tierra’ (Néstor. 1935. Real Casino de Tenerife) y ‘Alegoría de la isla’ (César. 1950. Antiguo Parador Nacional y hoy sede de la UNED en Arrecife. En 1951 es obligado a tapar los desnudos con añadidos de vestimentas). Con ambas obras, se puede realizar un sencillo ejercicio de búsqueda de similitudes y de coincidencias entre ambos murales. Aquí les dejo algunas y les invito a que busquen otras.

Coincidencias (sin ser exhaustivo)

  • Ubicación de figuras y elementos (cielo y tierra)
  • Flora de tuneras y aloe, drago y plataneras, frente a tuneras, piteras y palmeras
  • El camello: animal icónico en ambos artistas
  • Trajes típicos de Néstor contrapuesto el de Lanzarote
  • Figuras cargando cajas o seretos de tomates, frente a los gánigos con pintadera que nos muestra Manrique
  • Muestras de Arquitectura diferenciadas entre islas…
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