Alejandro Rodríguez Rubio, científico marino y pedagogo musical: “El riesgo principal del Teide es su naturaleza de estratovolcán”


“La erupción sería altamente explosiva y peligrosa, con consecuencias incluso en la isla de Gran Canaria”

“En la costa de Gáldar identificamos un volcán hidromagmático que no había sido  descrito hasta entonces”

“La posible ubicación del Conservatorio en Tafira posee un gran potencial, pero habría que sustituir la individualidad de cada facultad por una sinergia académica”

AMADO MORENO

Pese a una relativa juventud, la andadura profesional de este grancanario se revela fructífera y variada, como licenciado en Ciencias del Mar, profesor de Música, restaurador de órganos, pianos y armonios y, por último, estudiante de Teología.

-Investigador en geología litoral, docente por el Conservatorio Superior de Música, restaurador de órganos musicales, pianos y armonios, estudiante de Teología ¿De verdad puede conjugar todas estas disciplinas con dedicación responsable y entusiasmo?

-No es fácil siempre tener un buen rendimiento en todas estas áreas. Sin embargo, cuando realizas pequeños avances cada día en grandes periodos, los resultados merecen la pena y son palpables en todas las disciplinas. Pero está claro que el sacrificio es un fiel compañero a lo largo del camino y, muchas veces, no cuentas con un apoyo más allá de tu propia convicción.

-Se inclinó inicialmente por Ciencias del Mar. A diferencia de otros compañeros que tiran la toalla –sucede también en otras materias universitarias-, se empeñó usted en culminarla, ¿con qué motivación principal?

-Se puede decir que, desde siempre, he tenido una gran curiosidad por la naturaleza y la ciencia; así que, desde un primer momento, estaba orientado a realizar una carrera científica. La musical surgió algo más tarde. Debido a esto, el objetivo de culminarla estuvo presente desde el principio hasta el final; e incluso esta formación científica me ha ayudado, en gran medida, en las labores de restauración de instrumentos musicales. Asimismo, he intentado mantener esta faceta viva a través de diversas investigaciones, centrando mi interés en la geología litoral en el marco de Ciencias del Mar.

-¿Qué alicientes ha descubierto en la geología litoral?

-Los alicientes que he descubierto en la geología litoral se resumen en los fines mismos de la investigación: la capacidad de reconstruir y valorar la historia geológica de cada lugar. Asimismo, la posibilidad de contribuir a la comunidad científica es  más gratificantes. Consideraba inicialmente que aportar algo nuevo era improbable, sin embargo, en la costa de Gáldar identificamos un volcán hidromagmático que no había sido descrito hasta la fecha. Este se encontraba en la zona de Caleta de Abajo, donde se podía apreciar cómo las diferentes capas de estratos estaban deformadas debido a la presencia de agua durante su erupción; por lo tanto, fue un evento bastante explosivo en el Pleistoceno. La posibilidad de compartir este hallazgo en congresos nacionales e internacionales fue una experiencia que me impulsó decididamente a continuar en esta línea de investigación. Tal tipo de cono volcánico no es nada común en el norte de Gran Canaria principalmente en el litoral ya que reinan los edificios volcánicos estrombolianos. Algunos ejemplos claros son la Caldera Hondo de Fagajesto (uno de los más recientes de la isla, Holoceno), Montañón Negro, Los Pinos de Gáldar y Los Berrazales. Otro ejemplo claro estromboliano es la Montaña de Gáldar o Pico de la Atalaya.

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