Amaya Blanco retrata su búsqueda espiritual a través del nuevo poemario ‘La tinta de la luz’


  • La escritora malagueña presenta su libro el día 26 de marzo, a las 18.30 horas, en la Biblioteca Insular, cuya trama gira en torno a la maternidad y la fe

La Biblioteca Insular acoge el día 26 de marzo, a las 18.30 horas, el nuevo libro de la escritora malagueña Amaya Blanco (1979), ‘La tinta de la luz’, editado por la editorial Huerga y Fierro. La obra aborda la búsqueda espiritual de una madre autónoma en pantalones vaqueros. “Creo que es muy diferente buscar a Dios en un convento budista o cristiano, que hacerlo teniendo que preparar desayunos, comidas y cenas, fregar a todas horas, ayudar con deberes, pagar facturas, dar clases de escritura”, expresa la autora.

“A Dios hay que buscarlo y se le puede encontrar en los sitios más inesperados”. La autora señala que primero está la búsqueda, luego la iluminación y la unión. “Por eso el poemario está dividido en esas partes y en cada una hablo de las experiencias humildes por las que he pasado en esas etapas. Sin embargo, añado una más por lo que decía antes”. Actualmente, la sociedad está sumergida en el materialismo y en una vida estresante, pero aun así una persona puede llegar a esa etapa de “unión mística y al día siguiente estar gritándole a su hijo por alguna minucia”, señala.

Aparte de acercarse a la espiritualidad, para Blanco hace falta permanecer en ella, de manera que la constancia es acuciante. “Así se llama la última parte del libro, para mí la más importante, porque es la que te permite seguir en este camino de superación personal sin olvidarte de lo verdadero, que no es nada que pueda percibirse a través de los cinco sentidos, aunque éstos nos ayuden a acercarnos a ello, si los orientamos bien”, explica. Además, destaca que en el libro hay un homenaje a las mujeres iraníes en general y, en especial, a las mujeres bahá’ís, que han sido y siguen siendo una gran fuente de inspiración para Amaya Blanco debido al sacrificio que hacen por su tierra y sus principios.


El Kaizen Montessori

Respecto al proceso creativo de ‘La tinta de la luz’ revela que mientras escribía la obra, vivía en un colegio. “Mi familia y yo éramos los custodios de un sueño que se desvaneció cuando el Cabildo grancanario decidió cerrar el Kaizen Montessori, una escuela donde se imparte un concepto de educación muy distinto al preponderante”. Blanco cuenta que tuvieron la suerte de colaborar con ese proyecto hasta el punto de terminar viviendo allí un año y medio, en Tafira, en la parte alta del colegio. “Fue un año y medio muy intenso, en medio de la naturaleza y las voces de los niños. Por la noche salía la luna y los pájaros ululaban entre el frío húmedo. Daba miedo quedarse solo en aquella edificación grande y antigua, llena de ruidos”.

Aunque ella siempre ha sido muy inquieta a nivel espiritual, en esa situación —reconoce— su búsqueda se intensificó. La autora no entiende lo espiritual como algo mágico o esotérico, sino como un camino de autodescubrimiento personal. “Desarrollar mis cualidades para ser cada día un poco mejor, ya que creo que el desarrollo personal sólo se consigue cuando te pones al servicio de los demás”, añade.

Además de realizar lecturas de poesía mística, Amaya ha seguido involucrada en los distintos voluntariados que realiza junto a la comunidad bahá’í, que es una de las grandes fuentes de inspiración de este poemario. La fe de esta comunidad la entiende como “un modo de vida, un movimiento mundial de renovación espiritual que busca poner los valores humanos en el centro para que veamos las diferencias humanas como riqueza en vez de como fuente de conflicto”. La autora recalca que los escritos de su fundador, Bahá’u’lláh, conforman la urdimbre teórica y espiritual del poemario. El título está basado en unos versos suyos: «Escribe con la tinta de la luz, en la tabla de tu espíritu, todo lo que te hemos revelado».

Narra que a medida que iba escribiendo los poemas, estaba en un taller online con la poeta Laura García de Lucas, cuya ayuda fue clave para pulir los poemas y hacerlos más sugerentes. “Una vez tuve la obra terminada, comenzó el proceso de presentarme a premios literarios y, cuando estaba a punto de tirar la toalla, me concedieron el premio Nacional de Poesía ‘Ciega de Manzanares’, que no sólo implicaba una dotación económica sino también la publicación de la obra en la prestigiosa editorial Huerga & Fierro”.

A finales de enero tuvo el honor de presentar el poemario en la misma sede de la editorial, en Madrid, así como en Manzanares. “Ahora me hace especial ilusión presentarlo en la isla que lleva más de 12 años acogiéndome y que ya considero mi casa: Gran Canaria”. En ese espacio que ofrece la Biblioteca Insular: el patio donde para la autora tiene la acústica perfecta, lo que la hace ideal para la presentación. Amaya estará acompañada de los músicos colombianos Leonor y Shangó Dely para así, configurar una velada que quiere que “sea mucho más que la presentación de un libro”. Su idea es sumir a todos los presentes en un viaje al interior de cada uno para “buscar esa luz y salir de allí inspirados y llenos de ganas de brillar”, concluye.


Futuros proyectos

La autora ha hablado de sus futuras obras. Acaba de terminar una novela que habla sobre los amores imposibles y sobre la belleza de la imperfección, aunque todavía está en el proceso de buscar editorial.

Por otra parte, también está escribiendo cuentos sobre “las palabras que nos unen con Oriente, palabras de origen árabe que utilizamos en castellano con normalidad y no nos damos cuenta de la gran carga semántica y simbólica que tienen”. La escritora estuvo unos años estudiando árabe en Oriente Medio y quiere utilizar esa experiencia para reflexionar sobre todo lo que nos une a ese pueblo maravilloso. Además, sigue escribiendo poemas, “algunos en la misma línea mística, otros de amor, otros de la maternidad, todavía no sé por dónde saldrá el siguiente poemario”.


Sobre Amaya Blanco

Amaya Blanco nació en 1979 y es oriunda de Málaga. Es doctora en estudios literarios en sus contextos socioculturales (ULPGC). Fue alumna del poeta Antonio Carvajal durante su licenciatura en traducción (UGR)y estudió árabe en la Universidad Americana de El Cairo donde ganó el premio de relatos cortos escritos en árabe. Tras su formación, se instaló en El Puerto de Santa María, donde le fue otorgado el premio El Ermitaño con el poemario “Letras de Tierra» y obtuvo el premio de poesía Searus, con el que publicó la “plaquette Materia Viva”.

En 2013 se formó en el Itinerario de Novela de la Escuela de Escritores de la mano de profesores como Juan Gómez Bárcena, tras lo cual escribió su primera novela, La doble B, publicada en 2022 en Ediciones Carena. Antes, en 2019, la concesión del premio de poesía Joaquín Benito de Lucas le permitió publicar el poemario “La voz encinta”en la colección Melibea. En 2020 co-tradujo Poemas enjaulados, de Mahvash Sabet (Editorial Pre-Textos) y cursó el Posgrado de Enseñanza de la Escritura Creativa de la Universidad de Alcalá y la Escuela de Escritores. En 2024 le fue concedido el premio Ciega de Manzanares con el que publicó «La tinta de la luz» en la editorial Huerga y Fierro.

En la actualidad imparte talleres de escritura creativa en diversas instituciones de Las Palmas de Gran Canaria y online: wwww.amayablanco.es. Además, es co-fundadora y directora de la comunidad online de escritura creativa Escribarium.

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