- El proyecto músico social ofrece formación musical gratuita a 720 niños y niñas en el archipiélago canario
La compañía aérea Binter renueva por octavo año consecutivo su apoyo al proyecto músico social Barrios Orquestados para fomentar la inclusión social de menores y sus familiares en situación de vulnerabilidad a través de la creación de orquestas y coros en Canarias.
La colaboración de Binter con este proyecto refleja su compromiso con el bienestar de la sociedad canaria, la reducción de desigualdades y el acceso igualitario a una oferta cultural que integre el folclore, la música y el arte. La renovación del acuerdo fue rubricada por el presidente de Barrios Orquestados, José Brito, junto al director Comercial y de Marketing de la compañía aérea, Miguel Ángel Suárez.
Barrios Orquestados fue concebido hace 12 años en el barrio grancanario de Tamaraceite para ofrecer formación musical a niñas y niños de barrios vulnerables a nivel socio-económico. Desde entonces, se ha extendido a cuatro islas, Gran Canaria, Tenerife, Fuerteventura y Lanzarote, y ha cruzado el Atlántico hasta Chile y Honduras.
Binter ofrece la posibilidad de romper las fronteras interinsulares y posibilita parte de los traslados necesarios para el desarrollo de la actividad diaria que alcanza en la actualidad a 720 niños y niñas. “Hace 8 años que Binter nos da alas en este hermoso viaje que empodera a la comunidad canaria”, reconoce José Brito.
Miguel Ángel Suárez valora esta gran alianza, que se enmarca dentro de los diferentes proyectos de carácter social que la aerolínea apoya en su área de Binter Social. “Para nosotros es esencial favorecer el desarrollo integral de la sociedad canaria, y Barrios Orquestados es una iniciativa pionera para que niños, niñas y jóvenes mejoren su calidad de vida y su integración a través de la formación musical”, destaca.
A través de los centros educativos donde trabaja, Barrios Orquestados ofrece formación musical gratuita y presta el instrumento a cada estudiante. De esta forma, el proyecto busca facilitar y asegurar un acceso inclusivo y equitativo a la cultura musical, sin imponer requisitos previos de índole social, económica o musical. Además, promueve el fortalecimiento de lazos comunitarios mediante actividades socioafectivas, y reivindica la dignidad de las personas en situación de exclusión social, transformándolas en protagonistas y creadoras de cultura.


