Cuatro museos de Gran Canaria reducen a la mitad su gasto energético en una década

  • La jefatura del Servicio promueve un plan integral de mejora de las instalaciones para hacerlas más eficientes, sostenibles y mejorar la experiencia de la visita
  • Se han dejado de emitir a la atmósfera 287 toneladas de CO2
  • El proyecto culminará en 2024 y supone una inversión de 3,2 millones de euros

Ser eficientes, sostenibles y éticos. Los centros museísticos que gestiona el Servicio de Museos del Cabildo de Gran Canaria están a punto de culminar un largo camino que ya ha conseguido, entre otros logros, el ahorro del 45,72% del gasto energético en 4 museos en menos de diez años. La Casa de Colón, el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada, la Casa-Museo León y Castillo y la Casa-Museo Antonio Padrón-Centro de Arte Indigenista han dejado de emitir 287 toneladas de dióxido de carbono (C02) a la atmósfera y pueden presumir de ser centros ecológicamente sostenibles.

No se trata de una acción puntual. El Servicio que dirige Alicia Bolaños se propuso en 2014 lograr que todos sus centros pasaran al semáforo verde de la sostenibilidad y la eficiencia energética sostenible. Cuatro de ellos ya lo han conseguido. La Casa Museo Pérez Galdós, en la capital grancanaria y la Casa Museo Tomás Morales en Moya, están en proceso de culminar su transformación en 2023 y 2024, respectivamente. La Agenda 2030 se integra sin prisa, pero sin pausa, en los principales espacios de la cultura insular. Para conseguirlo, el Servicio ha invertido hasta el momento 1,8 millones de euros y prevé culminar el plan con 1,4 millones de euros más hasta 2024.

“Cuando se empezaron a realizar las primeras actuaciones de sostenibilidad en las instalaciones observamos que el comportamiento de los edificios con el medio ambiente cambiaba”, explica la impulsora de las acciones, Alicia Bolaños. Las intervenciones ya realizadas son la base de cualquier programa de desarrollo sostenible: uso de energías renovables (principalmente placas fotovoltaicas); instalación de sistemas de iluminación led adecuada para la conservación de las colecciones y el disfrute de las visitas o la climatización inteligente de los centros, entre otras mejoras. “Las colecciones, las personas que nos visitany el cuidado del medio ambiente son las tres patas en las que se sostiene nuestra planificación”, explica Bolaños sobre la estrategia de trabajo.

El resultado salta a la vista. “Cuatro de los centros que estaban en zona naranja han pasado a zona verde. Esto es un plan integral, sujeto a los plazos de licitación de los proyectos y a las limitaciones presupuestarias”, explica la responsable insular de museos. “Fue fundamental la necesidad de crear una visión global de las acciones de sostenibilidad necesarias en todas las instalaciones para poder configurar una planificación a largo plazo que arrancó con la instalación de placas fotovoltaicas en Cueva Pintada y que culminará en 2024 con el proyecto de mejora energética de la Casa-Museo Tomás Morales”, resume Alicia Bolaños.


Acciones transversales y personalizadas

“La clave es intentar sacar el máximo rendimiento a las instalaciones con las que contamos”, destaca la jefa del Servicio de Museos. En su mayoría se trata de edificios antiguos, en los que las acciones de mejora energética están supeditadas a la conservación de la valiosa arquitectura que acoge las salas expositivas. “Lo importante no es tanto el porcentaje de ahorro y eficiencia energética que conseguimos, sino la optimización en la intervención de tal formaque todas las actuaciones están realmente comprometidas con el medio ambiente”, destaca Bolaños. “Visitantes, colecciones y medio ambiente son los tres ejes en los que centramos nuestros objetivos”, añade la jefa del servicio.


78% de ahorro energético en Cueva Pintada

Uno de los ejemplos más significativos del éxito a medio plazo de este ambicioso plan de mejora energética lo aportan sin duda las instalaciones del Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada. Los 6.000 metros cuadrados que ocupa el edificio museístico y el yacimiento arqueológico han logrado disminuir su gasto en energía en casi un 80% desde el inicio de plan, en 2014, lo que le convierte en un centro casi autosuficiente.

Ese año se inauguró la instalación de una planta fotovoltaica que permite un ahorro aproximado de 10.000 euros anuales, además de contribuir al cuidado del medio ambiente. La planta está diseñada para generar una potencia de 35KW instantáneos, que, a pleno rendimiento, suponen unos 59.500 Kw/hora anualesA modo de ejemplo, una vivienda española media consume unos 9.922 kw/hora anuales, por lo que las emisiones ahorradas gracias a la planta fotovoltaica de Cueva Pintada equivalen al consumo anual de seis hogares.

Con una superficie total de 450 metros cuadrados, cuenta con 160 paneles de silicio policristalino (material de fácil reciclado y acabado en aluminio anodizado) y está dividida en tres zonas (campos solares).  Además, está acoplada a la cubierta preexistente, cuya inclinación, unida a la orientación sur del complejo, ha facilitado la instalación y ha evitado cualquier impacto visual. De hecho, esta insolación idónea fue una de las razones por la que los antiguos pobladores eligieron esta ladera para el emplazamiento del poblado de Agáldar.

Por otro lado, el nuevo sistema de iluminación eficiente del que se ha dotado al Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada de Gáldar, que se inauguró en 2019, ha marcado un antes y un después para el programa de visitas y recorridos de los itinerarios guiados establecidos por el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada. Propicia en el público, según describen los responsables del proyecto, “una aproximación al conjunto patrimonial desde la emoción, así como una mejor comprensión de su realidad arqueológica”.

Además, el nuevo sistema implantado garantiza la eficiencia tecnológica y la sostenibilidad con el uso de la tecnología led, lo que se traduce en un notable ahorro de energía y en la reducción de la contaminación por residuos. A modo de ejemplo, de las lámparas antiguas de 100 vatios se pasó al uso de las de 6 vatios.


Acciones pioneras

Igualmente, revolucionario ha sido el sistema de climatización instalado hace cerca de un año en la Casa de Colón, el centro museístico que alberga la colección pública de arte más importante de Canarias. Y es que las salas de exposición de la Casa de Colón ya están a la altura de uno de los recintos más visitados del mundo, la Capilla Sixtina, al menos en lo que a eficiencia energética se refiere. Las personas que visitan los enclaves y las valiosas colecciones que acogen ambos lugares históricos disfrutan del mismo sistema de climatización, con tecnología punta y máximo respeto al medio ambiente y al valor de los inmuebles que los acogen. La ambiciosa apuesta, promovida por el Servicio de Museos, supuso para el Cabildo de Gran Canaria una inversión de 630.000 euros.

Emilio Pellejero, director del proyecto, destaca las dificultades técnicas de la iniciativa. “Buscamos un sistema de alta tecnología que permitiese el ahorro energético y bajas emisiones de CO2. El principal condicionante a tener en cuenta lo constituyeron las condiciones de conservación de las obras expuestas. Para ello, deben mantenerse, en todo momento, las condiciones idóneas de humedad y temperatura”, explica el experto.

Tanto en la Casa de Colón, como en las Casa-Museo León y Castillo, de Telde, y Antonio Padrón-centro de Arte indigenista, de Gáldar, se han desarrollado acciones centradas, según explicó Alicia Bolaños, “en la puesta en marcha de programas de mejora en la iluminación de las salas expositivas a través del sistema de luces led”. Al igual que ocurrió primero en Cueva Pintada, estas mejoras han supuesto no solo un notable ahorro energético, sino “un salto cualitativo en la experiencia de la visita, destacando el valor de las piezas artísticas con una técnica iluminativa más especializada, lo que mejora su comprensión y, en consecuencia, el disfrute”, concreta la responsable insular.

La Casa de Colón completará su proceso de renovación sostenible con la ampliación de las actuales placas fotovoltaicas y un ambicioso proyecto de mejora de la iluminación exterior del edificio, según adelanta Alicia Bolaños.


Nuevos proyectos

La Casa-Museo Pérez Galdós, en la calle Cano de la capital grancanaria, y la Casa-Museo dedicada al poeta Tomás Morales, en Moya, son las dos últimas instalaciones pendientes de pasar a semáforo verde eficiente. “Intentamos hacer proyectos completos que integren la mejora de las instalaciones con los objetivos de desarrollo sostenible y eficiencia energética que se deben exigir a los edificios de uso público en el siglo XXI”.

Las propuestas incluyen la reforma y acondicionamiento del interior e iluminación y actualización de las instalaciones de baja tensión y protección contra incendios de la Casa-Museo Pérez Galdósasí como la implantación de placas fotovoltaicas; el proyecto de iluminación de fachadas en Casa de Colón y la actualización y mejora de iluminación y adecuación accesible de la Casa-Museo Tomás Morales Esta próxima la licitación de los proyectos para que el plan de mejora energética de los museos insulares pueda estar completado en 2024, según las previsiones del Servicio de Museos.


Ética de los cuidados

“La pandemia ha puesto en valor la ética de los cuidados que abandera el trabajo del Servicio de Museos del Cabildo de Gran Canaria”, explica Alicia Bolaños en lo que se refiere a las estrategias de planificación del área que coordina. “Nuestro enfoque ecofeminista nos lleva a tener siempre presente este concepto. En el caso de las instalaciones museísticas, las acciones deben impactar siempre en los objetivos de desarrollo sostenible, al menos en los tres ejes principales de la Agenda 2030: disminuir la pobreza, el empoderamiento de mujeres y niñas y la emergencia climática”, resume la responsable insular.

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