‘En silencio’, de Sara Sálamo, premio D. O. Mirada Canaria en el Festival Internacional de Cine de Realidad de Canarias


  • Miradas Afroindígenas reconoce a Pedro González García con el premio Iniciativa Cinematográfica por su tesón en crear espacios para el cine de calidad en Puerto de la Cruz

El Festival Internacional de Cine de Realidad Miradas Afroindígenas entregó en la noche de este sábado, 29 de noviembre, su premio D. O. Mirada Canaria a la directora tinerfeña Sara Sálamo, por su película En silencio (84’ / 2025 / España), una reflexión sobre la vulnerabilidad masculina a través del proceso que afectó al deportista Isco Alarcón durante su lesión.

El cierre de esta edición tuvo lugar en la sala Timanfaya de Puerto de la Cruz en una gala que contó con el arte musical del dúo formado por Lornoar y Laura Klain y con la participación de la concejala de Cultura de Puerto de la Cruz, Desiré Díaz; el consejero de Cultura del Cabildo de Tenerife, José Carlos Acha; y la responsable del programa OFF ESCAC de la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya (ESCAC), Gloria Vidal.

“Ganar este premio con mi ópera prima me tiene entre sorprendida y feliz. Todavía estoy en shock, porque En silencio nació en un momento tan frágil y tan íntimo, que jamás pensé que acabaría en un festival, y menos en mi isla, y menos en esta primera edición. La sorpresa ha sido enorme y preciosa, la verdad. Esta película nació en mi casa, casi a escondidas, en un momento muy delicado para nosotros, y verla reconocida aquí, en Canarias, en mi isla, tiene algo muy simbólico. En silencio no pretende la épica ni heroísmos: es la vida real cuando se rompe y cuando te obligas a recomponerte”, manifestó la directora tinerfeña.

Sálamo agradeció al jurado que “haya visto más allá del tema fútbol y que haya conectado con esa verdad tan desnuda, con lo que realmente cuenta la película; eso me emociona muchísimo. Y que te lo digan en tu tierra siempre sienta distinto”, dijo tras recoger de manos de Gloria Vidal la estatuilla de Miradas Afroindígenas, una versión de la escultura Homenaje al mar, de César Manrique, que da imagen al festival, por establecer un diálogo simbólico entre África y América a través del oleaje del Atlántico.

El jurado de esta sección competitiva del festival, formado por las documentalistas Mercedes Afonso, Orisel Castro y Silvia Arteaga, decidió otorgar el Premio D. O. Mirada Canaria de Miradas Afroindígenas a En silencio «por su acercamiento inusual a un personaje público, desde lo vulnerable y lo familiar, una mirada aguda y amorosa, sin miedo a exponerse al conflicto y a las sombras, capaz de construir una narrativa sugerente en un retrato profundo y reflexivo”, según detalla el acta que recoge su decisión.

El cine por el que apuesta Miradas Afroindígenas apela a la curiosidad y moviliza la inteligencia sensible y empática con películas que animan al público a adoptar un papel activo y a romper con el discurso mediático único e individualizador. Con esta sensibilidad, el festival reconoce la perseverancia de quienes sintieron el cine en el pasado y, así, entregó a Pedro González García el premio a la Iniciativa Cinematográfica “por el tesón mostrado durante tantos años para que el Puerto de la Cruz pudiera disfrutar de espacios cinematográficos con una programación estable y de calidad”.

El que fuera propietario del cine Chimisay y de la sala Timanfaya, tras recoger el premio de manos de Javier Pascual, del área de industria audiovisual de Proexca, dijo: “Mi gran ilusión era tener aquí uno o dos locales dignos para un cine”, al tiempo que recordó a su familia, que fue propietaria del antiguo cine Olympia, y nombró a los arquitectos que construyeron ambas salas. “Quedaron dos locales preciosos”, subrayó, para agradecer seguidamente al público su fidelidad: “venían de toda la isla; se llenaban los dos cines” y al Ayuntamiento de Puerto de la Cruz “que se haya quedado con el Cine Chimisay”.

“Hoy cerramos con tristeza una edición de Miradas Afroindígenas que confirma que este proyecto empieza a formar parte del pulso cultural en Puerto de la Cruz —aseguró la concejala de Cultura de la ciudad, Desiré Díaz—. Durante estos días, la ciudad ha vuelto a ser territorio de encuentro, donde cineastas de África, Iberoamericana y Canarias han compartido obras que amplían nuestras miradas y nos invitan a comprender la realidad desde nuevas perspectivas. Este festival, que nació hace cinco años como incubadora de proyectos entre República Dominicana y Canarias, encuentra en Puerto de la Cruz un lugar natural para crecer, una ciudad históricamente abierta al intercambio, al mestizaje y a la circulación de ideas”.

Díaz destacó que el festival “nos ofrece un espacio para reflexionar, cuestionar y dialogar en un momento en el que las narrativas diversas son más necesarias que nunca. Miradas Afroindígenas aporta a nuestra ciudad y a nuestra vida cultural un valor enorme, activa espacios, promueve la formación, atrae nuevas voces y, por supuesto, también fortalece la presencia del cine en nuestra ciudad. Es un festival que no solo proyecta películas, también pensamientos y también pone a Puerto de la Cruz en conexión con los relatos y sensibilidades del sur global”.

Por su parte, el consejero de Cultura del Cabildo de Tenerife, José Carlos Acha, destacó que “tiene que generarse cultura en todo el territorio insular, descentralizarse, porque una de las características principales de la cultura es la participación, la accesibilidad, la cohesión de la sociedad, de las comunidades, de los territorios”. El consejero insular destacó que en Puerto de la Cruz se cumplen dos premisas necesarias para el desarrollo cultural: “un municipio dispuesto a trabajar por la cultura; Puerto de la Cruz lo está haciendo y está añadiendo al valor turístico que tiene este enclave histórico una actividad cultural importante; y, por otro lado, un proyecto: Puerto de la Cruz desarrolla muchos proyectos culturales en estos momentos, pero, en este caso, un proyecto tan importante como el Festival Internacional de Cine de Realidad de Canarias, Miradas Afroindígenas, al que le auguro muchísimos años”.

Miradas Afroindígenas es un programa cultural integral, que también crea un espacio para la industria con un mercado internacional, un lugar de encuentro de los profesionales del cine de realidad que miran al Sur, ideal para trabajos en busca de financiación y para producciones terminadas que requieren distribución o exhibición, que apuesta por la diversidad de miradas en cuanto al origen geográfico y el equilibrio de género de los proyectos. Además, la formación es parte fundamental del Festival Miradas Afroindígenas y se bifurca en varias ramas: el programa EducaDoc, para la creación de nuevos públicos para el cine de realidad, con estudiantes de toda la isla; el Aula de Crítica Cinematográfica, para estudiantes y amantes del cine de lo real; y cuenta también con un espacio de especialización. Junto a la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya (ESCAC), a través de su programa OFF ESCAC, Miradas Afroindígenas ha construido un curso teórico-práctico sobre el Documental de Creación, diseñado para estudiantes de audiovisuales.

Así, Miradas Afroindígenas cerró el telón de este año, tras el trabajo desplegado durante una semana concebida como un espacio para cineastas de África, Iberoamérica y Canarias, con producciones que articulan un lenguaje de cine de lo real diferenciado y original, que permitan a su vez la reescritura de relatos. Se trata de un espacio que siembra conocimiento a través del cine de realidad gracias a la percepción provocadora y personal de los cineastas. La poética visual exhibida en estos días vincula al público con los sentimientos sociales de un planeta necesitado de sensatez y confianza.

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