Por Noé Ramón //
José Ángel de Álvaro, técnico de sonido e historietista, relata que al igual que ocurre con tantas creaciones que ahora estamos disfrutando, la pandemia fue el detonante para dedicarse al cómic y publicar obras como El Exorcismo de Almansa y El Sastre. Hace apenas unas semanas acaba de ver la luz Transcendence, en la que pasa de inspirarse en truculentas noticias reales, a la ciencia ficción y más exactamente en las obras de Ray Kurzweil sobre la evolución tecnológica y la inmortalidad digital. Aborda cómo los seres humanos podrían convertirse en datos adquiriendo características divinas y la capacidad de decidir su propio soporte biológico o robótico en un futuro hipotético. A través de esta entrevista, comparte la influencia de la escena musical madrileña de los noventa, el underground barcelonés y de sus tres obras. De Álvaro partió con la ventaja de verse arropado en la reciente presentación por sus compañeros del multiverso de Fangoria, Alaska al frente, y la consiguiente repercusión mediática.
-Tu naces en Barcelona pero no sé si llegaste a vivir el underground del cómic.
-Nací en Barcelona pero conozco muy poco la escena underground porque con menos de un añito ya me fui a Segovia o sea que de Barcelona con lo que más he estado en contacto es con la escena punkarra, metalera, thrash metalera y skinhead porque tenía colegas por allí.
-¿O sea que del cómic underground nada y de la movida tampoco?
-No, la verdad es que del cómic conozco a muy poquita gente aunque los he estado leyendo toda la vida. En realidad se puede decir que empecé a dibujar en la pandemia. Y lo de la movida me cae más lejos porque tengo 55 años así que llegué a Malasaña en los noventa cuando ya había otra movida que era la garajera con grupos como Sex Museum, por nombrar uno del mogollón de los que salieron en esos años.
-Entonces aprovechas la pandemia para escribir el Exorcismo de Almansa.
-Sí, de jovencito con quince o dieciséis años, dibujé alguno en plan amateur pero aproveché la pandemia porque fue cuando tuve más tiempo libre y además ya había recibido clases porque siempre me ha gustado dibujar. Así que en realidad lo empecé un poco antes pero lo que era un cómic de ocho páginas al final acabaron siendo más de veinte.
-En total has hecho tres cómics o novelas gráficas. ¿Cómo las defines?
-Las llamó cómics.
-La primera es sobre el Exorcismo de Almansa, basada en los sucesos paranormales ocurridos en la localidad albaceteña en 1990 y la segunda es El Sastre.
-En realidad, para la segunda estuve buscando un dibujante que la hiciera por mi durante más de un año y como no encontré a nadie, decidí dibujarlo yo y luego tardé en encontrar una editorial hasta que Unbrained Ediciones con los que ya había trabajado en el anterior comic, quisieron publicarla.
-¿De qué va esta segunda obra?
-Es de un asesinato. En este caso ocurrió en Malasaña cuando un padre en los años sesenta asesinó a su familia y luego sacó los cuerpos al balcón para que los vieran los vecinos. La verdad es que es un poco gore pero intenté meterme en la cabeza del asesino, pensar en sus motivaciones.
-Y luego está Transcendence que acaba de publicarse y que es muy diferente a los anteriores.
-Sí, hablo un poco de un futuro hipotético enmarcado en las teorías de Ray Kursewell en las que plantea que la tecnología va a crecer exponencialmente y entonces viviremos en una realidad virtual. Habla de que llegará un momento que se llama “singularidad” en el que la tecnología y el pensamiento humano se mezclan, vendrá el back up que será cuando podamos volcar todo lo que nos define en un ordenador cuántico, con una forma de pensar igual o parecida a un cerebro. Entonces lo que nos caracteriza como humanos se convertirá en datos que podrás poner tanto en un soporte biológico como en un robot, en un perro o en una planta de manera que tú vas a decidir como vivir en el futuro. Cuando nos convirtamos en datos ya seremos eternos y empezaremos a adquirir las características que definen a un dios: omnipotencia, omnipresencia y omnisciencia. Seríamos supersabios gracias a las modificaciones en nuestro cerebro y a las mejoras tanto electrónicas como biológicas que nos permitirán ir mejorando nuestros cuerpos. Entonces el hombre puede llegar a vivir eternamente y convertirse en un dios.
-¿Pero se viviría eternamente en un cuerpo o simplemente perdidos en el ciberespacio?
-Gracias a estos avances cada uno decidirá si quiere tener un cuerpo biológico, parecido al que tenía antes o el mismo pero sin deteriorarse e incluso mejorarlo gracias a los avances médicos. En el cómic voy describiendo los cambios del personaje, en política y en la sociedad y planteo la posibilidad de que en el futuro las religiones tengan un mismo Papa porque se han aliado y unido sus fuerzas al ver que todas buscan lo mismo: la salvación del ser humano.
-¿Te lo tomas como una historia de ciencia ficción o como algo más cercano a la realidad?
-Planteo una posibilidad, no sé si ocurrirá o no. Si miramos la historia vemos que los cambios, las alianzas y los grandes acontecimientos muchas veces ocurren casi sin darte cuenta, por una pequeña llama que enciende una más grande. Las revoluciones casi siempre han sido así. Si ves lo que ocurre ahora te das cuenta de que la extrema derecha está constantemente provocando, intentando que esa chispa sea cada vez más grande hasta convertirse en llamas. Lo que planteo en el cómic puede ocurrir ¿por qué no? A lo mejor cuando realmente el ser humano alcance un nivel superior de conocimientos por medio de implantes y una conexión con internet, tal vez podremos llegar a un punto que ahora no podemos ni imaginarnos porque la cabeza no nos da para más. Por ejemplo, es difícil responder si dios existe o no por muchas vueltas que le des con razonamientos. Hay un montón de teorías y suposiciones y a lo mejor si en el futuro somos más inteligentes, todo eso lo veremos con mucha más claridad que ahora.
-¿Qué aceptación ha tenido hasta ahora tu trabajo?
-Estoy en una editorial pequeña, y no lo digo en tono despectivo, sino porque solo podemos distribuir los cómics por internet, con lo cual llegar a las tiendas es muy complicado, de manera que únicamente se pueden comprar a través de emails o pidiéndolo directamente. Por el momento de Transcendence creo que van vendidas unas cincuenta copias.
-¿Y como fueron las ventas de las otras?
-Pues en El Exorcismo de Almansa es el que mejor ha ido porque lleva tres ediciones, en la primera autoedité doscientas copias, luego Unbrained hizo una más de cien que está agotada y El Sastre creo que ha ido bajo pedido.
-¿En formato físico o digital?
-Físico, yo solamente publico en papel.
-¿No te interesa publicar en digital?
-A ver, realmente dibujo con un ordenador y una tablet, o sea que me muevo en el mundo digital pero lo utilizo como una herramienta para dibujar, no para publicar. Uso internet y también Instagram para dar a conocer mis cómics pero para venderlos me gusta que estén en papel.
-Por lo que parece estás un poco más abierto a la IA que tus compañeros dibujantes.
-¿Si soy más proclive a utilizarla en el trabajo? No, no la uso para nada y lo dejamos muy clarito en la contraportada. Está todo hecho a mano, con inteligencia humana, aunque veo que hay mucha gente en mi entorno que la usa para hacer cómics, lo que no desmerece su trabajo. Supongo que llegará un momento en el que recurramos a la IA, de hecho ya lo hacemos sin darnos cuenta pero en el futuro será como una cosa más habitual. Que casi todos los dibujantes estén en contra es algo que comprendo porque supone una especie de competencia desleal. El cómic siempre ha sido una demostración de cualidades artísticas, más en las imágenes que en el texto. El mismo personaje dibujado por distintos autores, no tiene nada que ver, como ocurre con Batman, sin ir más lejos. El aspecto gráfico es el que hace que un dibujante se salga de lo común y demuestre que es original, es lo que siempre busco en los cómics, que no sea una cosa uniforme, medio de mentiras como pueden resultar ahora mismo las ilustraciones de Inteligencia Artificial.
-¿Cuáles han sido tus principales influencias?
-Empecé a leer cómics en 1984 cuando estaba en Segovia con El Víbora. Recuerdo que cuando salió Watchmen lo compraba en los kioscos porque entonces no existían tiendas de cómics ni nada de eso. Era muy difícil encontrar todos los números y por eso tuve que venir a Madrid para terminar de completar la colección. Batman también me empezó a gustar desde muy pronto.
-La presentación de Transcendence fue por todo lo alto. Estuviste arropado por tus compañeros de Fangoria y Nancys Rubias.
-Llevo muchos años trabajando con ellos y siempre han demostrado que son gente con ganas de expresarse artísticamente. Ya sea como músicos o haciendo cómics, siempre te apoyan. Recuerdo que Fangoria les echaba una mano a Jesús Horror con su grupo Baby Horror cuando hacía promociones o lo que fuera. Cuando Rafa Spunky saca álbumes en solitario, Olvido colabora en muchas canciones cantando con él y luego Nacho hace temas para Nancys Rubias. O sea que estoy en un entorno que es muy colaborativo y de personas que están muy a favor de ver qué es lo que estás haciendo para echarte una mano.
-¿Sigues siendo técnico de sonido de ellos? Por que la verdad es que son unos de los grupos con más conciertos y más multitudinarios que hay en España
-Sí, hace poco hicimos 2.000 kilómetros en un fin de semana y agosto, septiembre y octubre la verdad es que vienen cargaditos.
-O sea que puedes vivir bien de eso.
-Para mi una gira para considerarla como tal debe tener unos cien conciertos. La primera que hice con Dover, duró dos años de los que un año y medio estuve prácticamente siempre fuera de casa. Pero de un tiempo a esta parte las giras ya no tienen tantos conciertos, ahora lo máximo son 40 conciertos.
-Pues Fangoria parece que son de los grupos más activos, lo que llama la atención si se tiene en cuenta que llevan más de cincuenta años dedicándose a esto.
-Sí, tienen un montón de fans de muchas edades desde hace tiempo y son activos porque siempre los ves muy inquietos y les gusta hacer música, ir de gira y salir a tocar. No lo hacen por una motivación económica, eso es algo secundario.
-¿En qué momento crees que está Fangoria ahora mismo?
-Desde hace unos años los veo en un momento estable, musicalmente hablando. Acaban de sacar un disco –La Verdad o La Imaginación– que no desmerece en nada a los demás trabajos que han hecho, que está muy bien y en el que todas las canciones tienen algo que aportar, no hay ninguna de relleno. Otros artistas hacen discos con uno o dos singles y el resto es basura, en cambio Fangoria siguen siendo fieles a sí mismos. El período de grabación y de preparación no lo vivo cerca de ellos porque ahí son Olvido y Nacho los que llevan las directrices y los que se juntan pero sí sé cuando van a ensayar o que están en casa de Nacho componiendo.
-Tal vez el problema que tienen ahora mismo es que son demasiado famosos y por eso los han enredado en polémicas sin ningún sentido.
-Si estás en el foco público, tan pronto puedes ser alabado como lapidado, eso lo estamos viendo todos los días y no es porque tú te equivoques sino porque la gente te malinterpreta. Vivimos en una sociedad en la que mola la gresca. El “si yo tengo tres casos de corrupción, tú tienes más”, estamos en un rollo de confrontación continua y realmente a Olvido y a Mario lo que le gusta es todo lo contrario. Siempre va a haber gente que les malinterprete y quiera malmeter y más cuando se escudan en las redes sociales y no dan la cara. Simplemente escribes, sueltas el insulto y como que te desahogas. A veces la gente está mal informada porque lo que ven es un recorte de todo lo que se dijo en una conversación. La sociedad ahora mismo está bastante loca y si seguimos así no nos va a ir muy bien.
-Cuanto más popular seas estás más expuesto y te van a atacar con lo primero que tengan a mano.
-Creo que hay mucha envidia a la gente que consigue las cosas gracias a su trabajo y a que valen. Si eres un buen músico, de puta madre, me da igual que toques la guitarra, la batería o el bajo con Madonna o con Los Porretas. Creo que se debe valorar si vales para lo que haces y luego encima puedes ganar mucho dinero pues será porque trabajas bien. ¿Por qué no? No entiendo a la gente que va por ahí diciendo que si Mario y Olvido son fachas. ¿Por qué? ¿Porque trabajan y ganan dinero? ¿Porque lo valen? ¿Porque la gente los quiere ver en los programas de televisión? ¿Porque pagan para verlos? No sé qué hay de malo en todo eso.
-Recuerdo que en los ochenta decían que Alaska era una vendida al PSOE.
-Siempre te podrán criticar por una cosa o la otra. España es así.
-¿Aspiras a vivir solo del cómic?
-Hombre, creo que a día de hoy es imposible. Aunque estoy contento con lo que hago, veo que hay guionistas y dibujantes con un nivel estratosférico, buenísimos. A lo mejor han nacido con algo que yo no tengo. ¿Que si me gustaría ganar dinero con los cómics? ¿Por qué no? Les dedico muchas horas y luego realmente hasta ahora mismo estoy perdiendo dinero. Me gustaría que fuera de una manera que permita la entrada de ingresos extra aparte de mi trabajo como técnico, algo complementario, pero no creo que llegue ese momento, la verdad.
-El panorama del cómic en general es bastante triste.
-Ya sabemos cómo es España y cómo es el mercado de aquí. Ahora mismo sí que se venden muchos cómics pero son DC y Marvel, parece una invasión. Vas a cualquier tienda de cómic, por lo menos de las que hay por aquí en Madrid y el setenta por ciento como mínimo del material es de Marvel y DC. Hay algunas que incluso llegan al cien por cien.
-Muy pocos autores logran vivir exclusivamente del cómic.
-Hay gente a la que les va muy bien. A mí me gusta mucho Jaime Martín, el de Sangre de Barrio. Siempre he sido fan, gente muy buena que se merecen que les vaya bien.
-A ti te veo más cercano a Miguel Ángel Martín.
-Ojalá. ¿Lo dices por el rollo de ciencia ficción? Más o menos, Miguel Ángel Martín me gusta pero tampoco es una cosa intencionada. Simplemente tengo la libertad de poder escribir y dibujar sobre lo que quiera, nadie me dice lo que debo hacer, sino que yo trabajo sobre las ideas que me llegan. Por ejemplo, la de Transcendence me surgió leyendo los libros de Ray Kurzweil, como La simultaneidad está cerca y La era de las máquinas espirituales. Leyéndolas me di cuenta de que me estaban fijando un marco idóneo para desarrollar un guión de ciencia ficción, o quizás de anticipación. Con El Sastre me ocurrió tres cuartos de lo mismo. Estaba inquieto porque no encontraba un tema y quería dibujar y de repente apareció esta historia, creo que fue viendo videos de youtube. El asesinato ocurrió en el edificio que está justo al lado de donde vive mi chica, lo que me llamó mucho la atención, me di un paseo viendo la casa y dije: “Pues voy a hacer un cómic de esto”.
-Los dos primeros trabajos son totalmente distintos al que acabas de sacar.
-Sí, no me quiero encasillar en ser un autor de terror o de historias macabras porque aunque me gusta leerlas tampoco soy superfan. En realidad lo que más me gusta es la ciencia ficción.
-¿Y el próximo proyecto ya lo tienes más o menos en mente?
-Sí, estoy ahora mismo dibujándolo.
-¿Puedes adelantar algo?
-También es un poco de ciencia ficción, una especie de spin off de Transcendence porque está enmarcado en un momento concreto del mismo futuro hipotético. Son cuatro historias de cuatro personas distintas y de cómo afrontan esa realidad, que además será una singularidad.


