La carrera de Will Smith podría tener los días contados tras el incidente de los Oscar

El veto impuesto por la Academia de Hollywood al actor, que le impide asistir a la gala de los Oscar o a cualquier otro evento de la organización durante una década, se antoja una losa difícil de levantar para el intérprete de 53 años. Según informó Pablo Scarpellini en El Mundo, la impresión entre los expertos en Estados Unidos es que sus opciones, al menos a corto plazo, no son buenas.

La mera sombra de duda sobre la reputación de cualquier nombre conocido de la industria puede suponer, hoy en día, un golpe mortal para su futuro. El #MeToo cambió las reglas del juego para siempre. Y lo de Will Smith, sin ser comparable con los delitos sexuales que cometieron Bill Cosby, Harvey Weinstein o Roman Polanski -los otros repudiados por la Academia-, fue un sonoro tortazo a un comediante como Rock en pleno escenario del Dolby Theatre ante los ojos del mundo, en vivo y en directo. El hecho de tratar de defender el honor de su mujer, Jada Pinkett, no le ha eximido.

Mitra Ahouraian, abogada especializada en casos del mundo del entretenimiento, cree que el castigo puede ser el reflejo de lo que la industria está pensando sobre Smith ahora mismo. «Parece que la sensación general en Hollywood es de ira hacia él, de que hay un mal presentimiento que persiste», dice en una entrevista con USA Today.

Es una postura similar a la del reconocido publicista Howard Bragman, que explicaba esta semana en un podcast sobre los entresijos de la industria cinematográfica que será casi inevitable que la carrera de Smith no se entienda después del incidente de la gala de los Oscar. «Esa noche puede cambiar las cosas para siempre para él», analiza. Su agresión va a provocar «que sea diseccionado como una rana para un proyecto de instituto durante los próximos días y semanas», sentencia.

De momento, la cinta con el sello de Netflix que iba a protagonizar el actor de Filadelfia, Fast and Loose, ha quedado en el aire tras la agresión, de acuerdo a The Hollywood Reporter. Smith iba a interpretar el papel de un hombre que pierde la memoria y que, al tratar de averiguar quién es realmente, descubre estar viviendo una doble vida, a caballo entre el crimen organizado y su labor como agente de la CIA.

El otro gran proyecto que iba a protagonizar que se se ha detenido es Bad Boys 4, una de las franquicias estrella que ha ayudado a popularizar el afroamericano. Smith había recibido 40 páginas del guion antes de ganar el Oscar el pasado 27 de marzo, pero su acción violenta ha cambiado las cosas. Tampoco hay fecha de estreno para Emancipation, el drama dirigido por Antoine Fuqua y producido para Apple+. Está previsto que vea la luz en 2022.

Otro largometraje en el que estaba involucrado Smith con el sello de los estudios Paramount, Bounce, con Jojo Siwa como protagonista, también ha descarrilado, aunque el anuncio se produjo antes de los Oscar.

El hombre que saltó a la fama a principios de los 90 como protagonista de El príncipe de Bel Air estaría abocado a tomarse un tiempo muerto, según los expertos del mundillo, en un caso similar al de Mel Gibson tras varios comentarios contra las comunidades homosexual y judía. Especialmente aireado fue su ataque de ira en 2006 tras ser arrestado por conducir bajo los efectos del alcohol. «Putos judíos… los judíos son responsables de todas las guerras del mundo. ¿Eres judío?», le preguntó al oficial de policía que le detuvo.

Will Smith no fue capaz de controlarse durante los Oscar y respondió con una fuerte bofetada a Rock tras el chiste sobre G.I. Jane que le hizo a su mujer, que sufre alopecia. Ya desde su butaca le gritó a Rock que sacara a Pinkett «de su puta boca», provocando un giro radical en el tono de la ceremonia y obligando a la Academia a abrir una investigación.

De momento, el ganador de la estatuilla a mejor actor por El método Williams ha renunciado al privilegio de ser miembro de la Academia -antes de que le impusieran el veto el viernes pasado- y solo ha reaccionado para pedir perdón por lo sucedido y acatar la decisión de la institución. «Me gustaría disculparme públicamente contigo, Chris [Rock]. Estaba fuera de lugar y me equivoqué», escribió en su cuenta de Instagram.

En el aire, la duda de cuándo será su próximo proyecto y durante cuánto tiempo le darán la espalda los estudios. Eso sí, le queda la puerta abierta de poder seguir optando a nominaciones y al Oscar.

Smith podría ganar otra estatuilla, pero no ir a recogerla en persona durante esa década de castigo, una decisión que en Hollywood consideran en general justa. Para Ahouraian, impedir a Smith ser candidato al Oscar habría afectado a los cientos de personas que trabajasen con él en una película, y no solo a la estrella afroamericana. «Hubiera significado, en esencia, el final de su carrera», indica. Y de paso, una ruina para los que se han enriquecido con su indudable tirón en taquilla, un mutis por el foro prematuro y definitivo que aún parece evitable.

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