- La iniciativa, impulsada junto al GCPHE y desarrollada por LAV-C Laboratorio de Artes Vivas y Ciudadanía de Canarias, ha permitido crear un archivo sonoro colectivo a partir de las percepciones y experiencias de personas con TEA y usuarias de ASPERCAN
El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna, a través de la Concejalía de Patrimonio Cultural, informa de la finalización del proyecto Patrimonio Accesible y Sonoro de La Laguna, una iniciativa impulsada junto al Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España (GCPHE) y desarrollada en colaboración con LAV-C Laboratorio de Artes Vivas y Ciudadanía de Canarias con el objetivo de explorar nuevas formas de acceso, comprensión e interpretación del patrimonio cultural mediante la escucha, la experiencia sensorial y la participación activa de personas con discapacidad.
El proyecto se ha desarrollado con la participación de personas vinculadas a la Asociación Asperger – TEA Islas Canarias (ASPERCAN) y ha centrado sus acciones en dos espacios especialmente significativos para la historia y la identidad de la ciudad: el Jardín del Drago, uno de los enclaves patrimoniales más singulares del casco histórico lagunero, y la Casa Anchieta, inmueble estrechamente ligado a la infancia y juventud de san José de Anchieta.
El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, señaló que “esta iniciativa aporta nuevas herramientas para acercarse al patrimonio desde la experiencia directa de las personas y contribuye a ampliar los modos en los que conocemos, comprendemos y transmitimos los valores culturales de la ciudad”. El regidor añadió que “proyectos como este permiten incorporar perspectivas complementarias que enriquecen el conocimiento colectivo sobre espacios y elementos que forman parte de nuestra memoria e identidad”.
Por su parte, el concejal de Patrimonio Cultural, Adolfo Cordobés, destacó que “el interés de esta experiencia radica en la capacidad de generar nuevos lenguajes para interpretar el patrimonio. La participación de personas vinculadas a ASPERCAN ha permitido incorporar visiones y experiencias que contribuyen a ampliar la comprensión de espacios relevantes en la historia y el patrimonio artístico, arquitectónico y natural de La Laguna”.
Desde LAV-C, Laboratorio de Artes Vivas y Ciudadanía de Canarias, se destacó que “para nosotras, hacer accesible el patrimonio no significa únicamente facilitar su visita, sino reconocer que existen múltiples formas de percibirlo, sentirlo y contarlo. En este proyecto, las personas participantes no han sido simples receptoras de una actividad cultural, sino creadoras de nuevas narrativas sobre la ciudad a partir de sus propias experiencias y sensibilidades”.
Participación del artista canario Héctor Gardez
Asimismo, se subrayó que “la colaboración con ASPERCAN demuestra el potencial de las prácticas artísticas y la mediación cultural para abrir espacios de participación real. Las sesiones para generar el archivo sonoro se realizaron con el artista canario Héctor Gardez, incorporando la práctica artística al proceso de escucha y creación colectiva. La escucha se convierte aquí en una herramienta que amplía nuestra idea de patrimonio y reivindica el derecho de todas las personas a producir cultura, memoria y conocimiento”.
La iniciativa ha planteado una aproximación innovadora al patrimonio cultural, al situar a las personas participantes en el centro del proceso de observación, análisis e interpretación. A lo largo de distintas sesiones de trabajo, desarrolladas mediante metodologías participativas y recursos adaptados, los participantes exploraron ambos espacios a través de la escucha de sus paisajes sonoros, la identificación de elementos significativos, la recopilación de impresiones y recuerdos y el registro de distintos estímulos presentes en estos entornos patrimoniales.
Posteriormente, el material recopilado fue objeto de un proceso colectivo de escucha y análisis, que permitió seleccionar, organizar y reinterpretar los contenidos obtenidos para conformar un archivo sonoro colaborativo, concebido como una nueva herramienta de aproximación al patrimonio de la ciudad.
Más allá del resultado final, el proyecto ha puesto de manifiesto el valor de incorporar la diversidad de experiencias y formas de percepción en los procesos de divulgación y comprensión del patrimonio cultural. En este sentido, la participación de ASPERCAN ha permitido evidenciar cómo personas con distintas formas de relacionarse con su entorno pueden aportar miradas, observaciones y lecturas complementarias sobre espacios históricamente analizados desde perspectivas más convencionales.
La propuesta se alinea con corrientes avanzadas en materia de accesibilidad cultural, que entienden que el acceso al patrimonio no depende únicamente de la eliminación de barreras físicas, sino también de la incorporación de herramientas, recursos y lenguajes que faciliten diferentes formas de interacción y comprensión. La accesibilidad cognitiva, la experiencia sensorial y la participación activa de la ciudadanía forman parte de esta concepción más amplia e inclusiva del patrimonio.
En una ciudad declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, donde la conservación de los bienes culturales debe ir acompañada de estrategias que favorezcan su conocimiento y apropiación social, iniciativas como esta contribuyen a enriquecer los recursos de interpretación disponibles y a facilitar que un mayor número de personas pueda establecer vínculos significativos con los espacios históricos, culturales y simbólicos que configuran la identidad lagunera.
La iniciativa se enmarca en las líneas de trabajo que distintas administraciones e instituciones vienen desarrollando para favorecer la accesibilidad universal y la participación de todas las personas en el acceso a la cultura y al patrimonio. Esta experiencia se incorpora ahora a ese recorrido desde una perspectiva patrimonial, explorando nuevos mecanismos para favorecer una relación más abierta e inclusiva con el legado histórico de la ciudad.
Asimismo, la iniciativa refuerza el compromiso compartido de las ciudades integrantes del Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España para promover la investigación y basada en que el patrimonio constituye un recurso vivo, en permanente diálogo con la ciudadanía y susceptible de ser interpretado desde múltiples perspectivas.


