La Laguna inicia un estudio arqueológico para descubrir la historia de la Antigua Cárcel

  • El especialista Sergio Pou investiga una de las construcciones presentes desde los orígenes de la ciudad, para lo que utilizará un georradar que permitirá buscar un posible calabozo 

La Concejalía de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de La Laguna ha iniciado un estudio arqueológico para descubrir la historia y los secretos que guarda la Antigua Cárcel, ubicada en el patio interior de la Casa del Corregidor. La investigación la encabeza el licenciado en Historia y especialista en Arqueología Sergio Pou Hernández, quien trabaja para Serventía, empresa de gestión patrimonial. Ya ha comenzado con la fase de consulta de archivos y documentos antiguos, entre los que se encuentran los acuerdos del Cabildo de Tenerife del siglo XVI que aluden a un posible calabozo.

El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, afirma que la recuperación de este inmueble “es uno de los proyectos más importantes que queremos llevar a cabo, en línea con nuestro propósito de proteger y poner en valor toda la riqueza patrimonial, cultural e histórica del municipio y que durante todos estos años ha permanecido invisibilizada”. 

“Como ciudad Patrimonio Mundial, desde el Ayuntamiento tenemos el deber de proteger nuestro casco histórico. Un compromiso que asumimos a inicios de mandato y que hemos venido cumpliendo con diversas acciones, como las encaminadas a salvaguardar inmuebles emblemáticos olvidados, como son la Casa de Anchieta, las ruinas de San Agustín y, ahora, la Antigua Cárcel. Una construcción que data de los orígenes de la ciudad y que nunca ha sido explorada ni cuidada, utilizándose como trastero a pesar de su relevancia”, agrega.

Por su parte, la concejala de Patrimonio Histórico, Elvira Jorge, señala que “la investigación arqueológica es una asignatura pendiente que tenía La Laguna con la Antigua Cárcel” y muestra su confianza en “poder encontrar datos interesantes que contribuyan a esclarecer la historia y vivencias que ha escondido durante tantos años”. La edil agradece tanto a Sergio Pou, “uno de los mejores arqueólogos”, como a la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias “su implicación y apoyo” en esta labor.


Trabajos

En la actualidad se está vaciando la construcción para comenzar in situ con el análisis. El especialista en Arqueología explica que la investigación conlleva cuatro acciones “no dañinas para este inmueble de planta rectangular con bóveda de cañón, que ha quedado ahí y que apenas ha sufrido alteraciones”. Esto supone una “oportunidad única, en un mismo espacio y tan concreto, de conocer el trayecto histórico desde el momento cero de La Laguna hasta ayer por la tarde”. 

La primera será el uso de un georradar, un escáner que se pasará por el suelo del interior de la cárcel y del patio contiguo. “Documentos antiguos, especialmente los acuerdos del Cabildo del siglo XVI, nos dicen que había una zona para hombres de bien y un calabozo. Por lo general, los calabozos son espacios subterráneos y sin ventanas. ¿Será que el calabozo está en el subsuelo? ”, se pregunta Sergio Pou. 

Lo habitual -detalla- es que estuviera la prisión visible y un calabozo oculto para “amortiguar los gritos de los atormentados, porque ahí dentro tenían escaleras del suplicio, pies de amigos, grilletes, cepos, cadenas…”. Lo que se busca con ese georradar es detectar determinadas formas, regularidades, líneas paralelas, etcétera, que den a entender que “ahí hay algo”.

También se hará una fotogrametría de todo lo existente en el interior de este edificio “único”. Con este documento fotográfico, “podremos tener un registro a muy alta resolución, como por ejemplo de los escritos de los presos del franquismo que escribieron en esas paredes, que podremos ver el autor, la grafía, el año…”. Sergio Pou explica que “los elementos de libertad, como barcos o poemas”, son algunos de los elementos grabados por personas que, quizá, aún siguen vivas, pero, “si seguimos para atrás, estamos ante la Cárcel del Concejo (Cabildo) que, desde aproximadamente 1520, vino a funcionar tal cual está”. 

Para descubrir qué esconde la construcción y cómo funcionaba, el especialista señala que se elaborará un dosier documental sobre su historia arquitectónica, la vida en ella y su organización: “alguaciles, carceleros, tipo de presos, si había alzados guanches, porque hablamos del siglo XVI, si la mayoría eran ladrones…”. Pero se irá más allá de este edificio, porque también estaban “la picota y el cadalso, que estaban en la plaza del Adelantado, en la que, si se le cortaba la cabeza a alguien, esta se exhibía durante un tiempo”. 

Por último, se cogerán “trocitos de los barrotes, madera, cal, piedra… para tratar de obtener datos de la cronología, de qué cantera o lugar procede la piedra…”, añade Sergio Pou. 

La previsión es que los resultados de la investigación estén a finales del presente año. De forma paralela, la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de La Laguna mantienen un convenio de colaboración firmado a través del que el Ejecutivo regional asume la financiación, licitación y ejecución de la construcción.

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