La Orquesta Comunitaria de Gran Canaria (OCGC) y la Orquesta Comunitaria Metropolitana de Chile (OCOM) han unido sus fuerzas en un intercambio cultural llevado a cabo el pasado mes de agosto en la capital chilena. El encuentro ha servido como puente entre dos proyectos musicales que, a pesar de la distancia geográfica, comparten una misma pasión: la música como vehículo de inclusión y desarrollo personal.
El viaje a Chile, encabezado por David Crespo, director de la OCGC y una representación de sus integrantes, ha permitido a ambas orquestas compartir experiencias, conocimientos y desafíos en la gestión de proyectos musicales destinados a músicos vocacionales. Este intercambio ha sido una oportunidad única para poner en común las estrategias y herramientas utilizadas para brindar un espacio de creación y desarrollo a aquellos músicos que, además de su pasión por la música, dedican su vida profesional a otras áreas.
«Este encuentro ha sido un sueño hecho realidad», afirma David Crespo. «Poder compartir experiencias con la OCOM y conocer de cerca su proyecto ha sido una fuente de inspiración y fraternidad. Ambas organizaciones son un ejemplo de que la música puede unir a personas de diferentes culturas y transformar vidas. Estamos convencidos de que esta colaboración es el inicio de una larga y fructífera relación”.
Arrorró en Chile
Como muestra del compromiso con la creación musical hecha en Canarias, la OCGC tuvo la oportunidad de dar a conocer en Chile la obra «Arrorró recomposed» del compositor Gonzalo Díaz Yerro, una pieza que fusiona elementos de la música tradicional canaria con sonoridades contemporáneas, sirviendo además como puente entre ambas culturas. Esta obra, estrenada recientemente en Gran Canaria por la OCGC, representa una muestra del rico panorama musical de las Islas Canarias.
Por su parte, la OCOM, fundada en 2021 por el violinista y médico Rodrigo San Martín, ha logrado en poco tiempo consolidarse como una orquesta comunitaria de vital importancia en Chile. Con más de medio centenar de músicos, la OCOM, bajo la dirección musical de Cristóbal González, trabaja incansablemente para ofrecer un espacio de calidad a músicos vocacionales.
“La visita de la OCGC ha sido un evento trascendental para ambas orquestas», señala Rodrigo San Martín, fundador de la OCOM. «Hemos compartido experiencias, conocimientos y sueños, y hemos descubierto que, a pesar de la distancia, estamos unidos por una misma misión”. «Compartir experiencias con músicos de otras latitudes nos motiva a seguir trabajando y a seguir creciendo».
Las orquestas comunitarias, como la OCGC y la OCOM, son mucho más que agrupaciones musicales. Son espacios donde la música se convierte en un catalizador de transformación social. Al ofrecer un ambiente inclusivo y enriquecedor, estas orquestas hacen crecer a sus miembros, fomentan la autoestima y desarrollan habilidades sociales y de liderazgo. La práctica musical en grupo fomenta la disciplina, la colaboración y el trabajo en equipo, valores fundamentales para el desarrollo personal y comunitario. Además, al compartir su música con la comunidad, estas orquestas contribuyen a crear un tejido social más cohesionado y a enriquecer la vida cultural de sus entornos.
La OCGC se encuentra inmersa en la preparación de su cuarta temporada, en la que sigue apostando por el talento canario y por acercar la música sinfónica y coral a su comunidad.


