- La cita, en Finca El Pino, en La Orotava, contará con las actuaciones de Cañón Tigre y Duele en una jornada que une música en directo, gastronomía canaria y consumo de proximidad
El próximo 3 de octubre, el Colectivo LOBA volverá a trasladar su particular manera de entender la cultura al territorio con una nueva edición de Loba x Guachinches, una propuesta que conecta música independiente, gastronomía canaria y espacios vinculados a la identidad local.
La cita tendrá lugar en el Guachinche Finca El Pino, en La Orotava, a partir de las 13:00 horas, y contará con las actuaciones de Cañón Tigre y Duele, dos proyectos de la escena musical canaria que protagonizarán una jornada concebida para compartir música, comida y territorio. La entrada, desde 23 euros, incluye comida y bebida.
La propuesta mantiene una de las señas de identidad de LOBA: buscar espacios y formatos alternativos para que la cultura suceda de una manera diferente, conectando artistas, público, territorio y comunidad. En este caso, el guachinche se convierte en un espacio cultural temporal en el que la experiencia musical convive con una gastronomía basada en elaboraciones tradicionales y productos vinculados al entorno.
Desde su nacimiento, LOBA Festival ha construido una programación alrededor de la música independiente, la creación contemporánea y el encuentro entre artistas y públicos. El proyecto se articula desde Canarias y trabaja en red, combinando conciertos, arte, encuentros, procesos creativos y diferentes formatos de participación. Su filosofía parte de entender la cultura como una práctica colectiva y el arte como un proceso vivo, capaz de generar conexiones entre disciplinas, personas y territorios.
La cuarta edición, actualmente en desarrollo, mantiene esa vocación de festival expandido, con actividad repartida por distintas islas y formatos que van desde los conciertos y las exposiciones hasta los encuentros gastronómico-musicales.
Loba x Guachinches nació precisamente de esa voluntad de salir de los espacios culturales habituales y acercar la creación contemporánea a lugares con una fuerte identidad propia.
El proyecto ha desarrollado sesiones en guachinches de Canarias combinando música en directo, gastronomía local y conversaciones con los artistas, entendiendo estos establecimientos como espacios de encuentro social y cultural. Entre las propuestas desarrolladas anteriormente se encuentran Mollo & The Freestyle Poodoo Experience y Fajardo, músico y compositor de Fuerteventura afincado en Gran Canaria, cuya trayectoria transita por la canción de autor, el folk y la experimentación sonora.
Ahora, LOBA recupera el formato en el mismo territorio con Cañón Tigre y Duele, dos propuestas vinculadas a la escena musical canaria. La programación establece el comienzo de la jornada a las 13:00 horas, con la cocina hasta las 15:00 y los conciertos de Cañón Tigre, a las 15:00, y Duele, a las 16:00 horas.
Producto local, consumo de proximidad y sostenibilidad
Más allá de la programación musical, Loba x Guachinches reivindica una determinada manera de relacionarse con el territorio.
La elección de un guachinche como espacio para desarrollar una actividad cultural no es casual. Frente a la lógica de los grandes eventos desvinculados de su entorno, LOBA propone una experiencia de escala más cercana, en la que el público consume, disfruta y participa en un espacio de economía local.
La gastronomía forma parte de la experiencia cultural: productos y elaboraciones tradicionales, proveedores próximos, cocina vinculada al territorio y consumo en un establecimiento local. De esta manera, la actividad cultural contribuye también a poner en valor una cadena económica de proximidad y a reivindicar espacios que forman parte de la identidad social y gastronómica de Canarias.
En la cita del 3 de octubre, el menú contempla, entre otras opciones, garbanzas y bichillo con papas guisadas, o una alternativa de pescado con papas, acompañadas de bebida.
Para LOBA, el concepto de sostenibilidad no se limita a una cuestión ambiental. También implica sostener los ecosistemas culturales, económicos y sociales que existen en las islas: artistas locales, pequeños establecimientos, profesionales de la cultura, productores, espacios independientes y comunidades.
Es una forma de entender la cultura desde la proximidad: menos distancia entre quien crea, quien produce, quien acoge y quien disfruta.


