Por Noé Ramón //
La dibujante catalana, Marika Vila se define como una autora experimental que por lo tanto maneja un estilo en el que se mezcla el realismo y el expresionismo resultado del estudio de las diferentes corrientes que han existido en el mundo del cómic y el arte. Incluido el manga donde se convirtió en una de las principales “responsables” de su desembarco brutal en España cuando trabajaba en la editorial Planeta Agustini, estilo que no le gusta demasiado pero del que valora su capacidad para crear heroínas y captar lectoras. Vila, como ella misma dice, ha hecho de Canarias su segunda residencia desde que tomó contacto con la Fundación Canaria Cine + Cómics y así se pudo constatar en el último Salón de Santa Cruz donde ocupó el principal espacio del Museo de Bellas Artes. Acaba de entregar un resumen de su carrera titulado Grietas, resultado a su vez del homenaje que le hizo el Salón del Cómic de Barcelona, obra en la que se mezcla su labor como autora y como investigadora, especialmente de las creadoras que la precedieron.
-Este verano salió una obra sobre su personaje Moderna Secreta (Hija de Morgana)
-Es una especie de recopilación de historias que se publicaron en los años ochenta en la revista Rambla/Rampa y que ahora hemos sacado y completado por primera vez en formato álbum y además con capítulos nuevos que he hecho expresamente para esta transformación de la serie.
-¿Y cómo ha sido recibida?
-Pues muy bien Ha tenido muy buenas críticas, hemos hecho un montón de presentaciones y las ventas también han ido muy bien. Ahora estoy preparando un nuevo libro que esta vez sí es más una recopilación de historias cortas.
-¿En qué consiste?
-Como me habían dado el gran premio del Salón del Cómic de Barcelona en 2024, también me dedicaron la exposición central titulada Me llamo Marika Vila, la transgresión feminista del cómic. Era un repaso a toda mi trayectoria y englobaba las múltiples facetas que he tenido en estos años, mis comienzos haciendo cómic comercial y romántico, las ilustraciones en carbón para las publicaciones europeas, una selección de las historias que he hecho posteriormente y también mi relación con el manga.
-El título de la nueva obra es Grietas. ¿Cuál es el motivo?
-Pues porque veo mi carrera como grietas que hemos abierto en la historia del feminismo, en la que considero haber sido una pionera al hacer valer un discurso en contra del canon patriarcal del cómic. Digamos que he hecho más fácil para todas las nuevas dibujantes estar presentes en este mundo.
-¿Cuántas páginas tiene?
-Tiene 128 y será una edición muy cuidada, al igual que hicimos como Moderna Secreta, que tenía un poco menos, unas cien, así que este libro va a ser incluso más grande. Lo hace el mismo editor, la maquetación es mía y de Verónica Moretta y la verdad que la hemos cuidado muchísimo. Va a ser una edición muy bonita en la que también mencionaremos a las nuevas autoras.
-¿Cuándo cree que saldrá?
-Pues precisamente la entregué ayer (por el miércoles) y nuestra intención es que salga publicada coincidiendo con el día de San Jordi pero no sabemos si será posible. Consiste en todo lo que hemos hablado hasta ahora: un resumen de mi trayectoria pero con obras completas.
-Supongo que sería algo parecido a la exposición suya en el Museo de Bellas Artes de Santa Cruz, en la última edición del Salón del Cómic.
-Sí, allí hubo cuatro o cinco exposiciones como la de Raquel Gú, la de Cristina Durán y luego la mía que ocupaba un espacio más amplio.
-Usted que ha sido pionera en el mundo del cómic ¿Cree que se le reconoce este papel?
-Me considero una pionera y además en mi libro de investigación titulado Desocupar el cuerpo, que es mi tesis doctoral, hago un repaso a un montón de autoras desconocidas históricamente a las que he impulsado y sigo impulsando. He comisionado muchas exposiciones, algunas de las cuales han llegado a Canarias que fue como tomé contacto con la Fundación y a partir de ahí no he parado de ir a las islas, Canarias se ha convertido en mi segunda casa. En 2024 el crítico tinerfeño, Manuel Darias eligió me dio un premio por Desocupar el cuerpo.
-¿Y cómo ve la explosión de autoras que han surgido en los últimos años?
-Estoy siempre trabajando con ellas, intentando darles voz a través de mí. De hecho soy fundadora de la Asociación de Autoras de Cómics y también me han hecho presidenta de honor de la Fundación Comiqueras, formada por mujeres. Así que estoy en contacto directo con ellas a través de estas asociaciones y además la de Ilustradores, a finales de 2024 me dieron un premio de honor. O sea que mi relación con las nuevas autoras y mi apoyo es absoluto, principalmente porque creo que es muy interesante lo que algunas están haciendo. El cómic necesitaba contar con la voz de las mujeres, hacía falta y eso es lo que aportan.
-Su investigación también ha permitido dar a conocer creadoras que habían caído totalmente en el olvido.
-Sí, hemos hecho una genealogía y estudiado autoras desde 1910 y las reunimos en una exposición que exhibimos desde 2023 a 2025. El problema es que como los originales son muy frágiles y delicados, hemos preferido el formato facsímil para llegar a partir de este año a todos los sitios que sea posible, porque de la otra forma sólo podía verse en determinados museos. Pero ahora la mantendremos tres años más en la red de la Diputación de Barcelona durante los tres o cuatro meses que esté en cada museo, haré una labor de difusión sobre estas autoras. Así, que soy pionera como autora y como investigadora recuperando la visibilidad para las creadoras y eso es algo que sigo haciendo, además de continuar publicando.
-Pero concretamente, ¿Qué es lo que aportan las mujeres al mundo del cómic que hasta hace poco estaba ocupado casi exclusivamente por hombres?
-Pues todo, diversidad, tanto las pioneras como Nuria Pompeia, Laura Pérez Vernetti o yo, como las que han venido después y también las que estaban antes. Nuestra aportación ha sido abrir un camino porque además era necesario, romper con los patrones tópicos, estereotipos femeninos que encapsulaban y silenciaban a las mujeres. En los cómics el cuerpo de la mujer es un artefacto con forma femenina y voz masculina, así que hemos abierto la puerta a la diversificación, a la variedad y a desmontar las estructuras androcéntricas e incluso eurocéntricas. Hemos dado pasos decisivos hacia la pluralidad, a romper los límites del género, no sólo sexuales, sino también literarios, hablando de ciencia ficción, terror romance o serie negra. También hemos dejado huella en la aparición de la novela gráfica, en los cambios de formato o como editoras. Hablamos de toda una revolución en la que el papel de la mujer es vital y primordial y va configurando un espacio donde las historias y las miradas se amplían porque somos las que más necesitamos romper modelos estrictos y tópicos. Es evidente que en el mundo del cómic siempre fuimos silenciadas y expulsadas y por eso tuvimos que travestirnos para vivir las aventuras en clave masculina. Pero ya no tenemos nada que ver con el estereotipo que existía antes, somos diversas y múltiples.
-¿Y cómo lectoras también ha existido esa revolución?
-Es que no habíamos sido consideradas lectoras. Entonces todas esas aperturas suponen grietas y de ahí el título del libro, de los caminos que vamos abriendo las pioneras a las nuevas autoras.
-Dentro de ese discurso usted tiene una visión bastante original sobre el papel del manga a la hora de propiciar el papel de las mujeres en el cómic. ¿Cómo recibió esta corriente que cogió por sorpresa a otras personas de su misma generación?
-Cuando trabajaba para Planeta Agustini precisamente fui la realizadora que trajo a Dragon Ball, considerado el primer gran éxito del manga en España y la editorial me encargaban traer, montar, coordinar y realizar esta saga y a partir de ahí surgió toda una nueva línea desde la primera revista Shonen a Doraemon, Luchadoras de Leyenda… Todo eso lo llevé yo durante nueve años, así que conozco muy bien el manga.
-No pega mucho con su trayectoria que le guste el manga.
-Es que en realidad me interesa poco pero admito que ha sido un fenómeno porque hasta entonces las mujeres no estaban contempladas en los cómics nacionales y de pronto las niñas salen en un montón de revistas y también aparecen muchísimas lectoras, lo que supuso el gran éxito. Así que el manga tiene cosas buenas, porque los japoneses manejan un concepto del mercado que es interesantísimo, del que deberíamos aprender mucho. En fin, el manga es un mundo enorme que no se puede analizar en dos frases. Hay de todo como en botica, cosas muy profundas, muy intensas y otras más superficiales.
-¿Cree que los superhéroes del manga han llegado a eclipsar a los clásicos de Occidente?
-Sin duda, incluso los superan porque tienen a la industria y al capital de su lado, al negocio puro y duro, al mainstream y son los que acaparan los grandes mercados. Luego está el cómic independiente que es al que pertenezco y me interesa más, al que le cuesta más abrir mercados pero con objetivos y estilos diferentes y con autores a los que seguramente nos ha influido el manga en algún sentido.
-¿Dice que el manga le ha influido en su estilo?
-Supongo que algo me habrá influido, como ocurre con todo, a pesar de que mi motor y mi dedicación es el cómic experimental porque precisamente cada trabajo supone un nuevo experimento, en no repetir. Por mis inicios comerciales he tenido que aprender muchísimas técnicas clásicas, lo que me ha permitido buscar en cada proyecto un diálogo entre las iconografías. Por ejemplo, Moderna Secreta, es una mezcla de diversas iconografías y un juego estilos, desde las clásicas a grabados picassianos, ánforas griegas, Disney o Betty Boop.
-¿Y en el caso de Mata Hari, un personaje muy recurrente en su obra?
-Por un lado está la diva y toda esa imagen que ella misma se construye y por otro el dibujo satírico de las revistas populares de principios del siglo XX, llamadas sicalípticas, con un dibujo muy caricaturesco. A ella la dibujo en todo su esplendor y en cambio a los hombres que la torturan los veo desde un punto de vista satírico para ridiculizarlos. Todo eso se podrá ver en Grietas, ahí están todos los estilos juntos como ocurrió en Moderna Secreta. Mi estilo es experimental y tanto puedo usar realismo como expresionismo o estudiar diferentes grafías.
-Hace un par de años hubo una exposición suya en la Universidad de La Laguna sobre estos personajes. Su presencia en la Isla es muy recurrente.
-Sí, la organizó la Fundación y ahí se podía ver parte de lo que estoy contando. Como digo, Canarias se ha convertido en mi segunda casa.


