Se hallan vestigios de los primeros Homo sapiens europeos en una cueva de Francia

  • Los artefactos de piedra y el diente fósil son 10.000 años anteriores a los restos más antiguos conocidos de nuestra especie en Europa.

Los arqueólogos han encontrado pruebas de que el primer Homo sapiens de Europa vivió brevemente en un refugio rocoso en el sur de Francia, antes de desaparecer misteriosamente. 

Un estudio publicado en Science Advances sostiene que fueron Homo sapiens quienes dejaron herramientas de piedra distintivas y un solitario diente de niño durante una corta estancia, hace unos 54.000 años –y no los neandertales, que vivieron en ese refugio rocoso miles de años antes y después de ese tiempo—. 

La ocupación del Homo sapiens, que los investigadores calculan que duró solo unas pocas décadas, es unos 10.000 años anterior a la prueba más antigua conocida de la especie en Europa.

Pero algunos investigadores no están tan seguros de que las herramientas de piedra o los dientes hayan sido dejados por Homo sapiens. «La evidencia me parece menos que convincente», dice William Banks, arqueólogo del paleolítico del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS) y la Universidad de Burdeos. 


Herramientas, huesos y dientes

Un equipo codirigido por Ludovic Slimak, antropólogo cultural del CNRS y de la Universidad de Toulouse-Jean Jaurès, ha pasado las últimas tres décadas excavando el refugio rocoso Grotte Mandrin, en el valle del Ródano. Los investigadores han descubierto decenas de miles de herramientas de piedra y huesos de animales, así como 9 dientes de homínidos, todos con una antigüedad de entre 70.000 y 40.000 años. 

La mayoría de las herramientas de piedra se asemejan a artefactos clasificados como «tecnología musteriense», que se encuentran en los yacimientos neandertales de Eurasia, dice Slimak. Pero uno de los niveles arqueológicos del refugio, conocido como capa E y fechado entre hace 56.800 y 51.700 años, contiene herramientas como puntas afiladas y pequeñas cuchillas que son más típicas de la tecnología temprana del Homo sapiens. Slimak dice que las herramientas de piedra de la capa E se parecen a las encontradas en yacimientos mucho más recientes en el sur de Francia, dejadas por fabricantes desconocidos, así como a las de yacimientos de edad similar en el Medio Oriente que están vinculados al Homo sapiens.

Un análisis dirigido por Clément Zanolli, paleoantropólogo de la Universidad de Burdeos, descubrió que el único diente de homínido en la capa E, un molar probablemente de un niño, tiene una forma similar a los del Homo sapiens que vivió en Eurasia durante la última Edad de Hielo. Otros dientes encontrados en Grotte Mandrin se parecen a los de los neandertales.

Los investigadores no han intentado extraer ADN del diente de la capa E para confirmar si pertenece a un Homo sapiens o a un neandertal. Slimak dice que, en un análisis no publicado, otros investigadores encontraron ADN de neandertal en sedimentos más antiguos que la capa E, así como en un diente de las capas más jóvenes de Grotte Mandrin.

Pero el equipo no pudo extraer mucho ADN bien conservado de dientes de caballo también encontrados en el refugio rocoso, incluida la capa E. Por lo tanto, decidieron posponer el proceso destructivo de tomar muestras del diente de homínido de la capa E hasta que tengan acceso a tecnología que les dará una buena oportunidad de obtener material genético intacto. «Este diente es muy precioso. Hay alguna posibilidad de que contenga ADN preservado», dice Slimak.

Si el Homo sapiens dejó las herramientas y el diente en la capa E, no estuvieron en Grotte Mandrin por mucho tiempo. Slimak calcula que la residencia duró alrededor de 40 años, basado en un análisis de fragmentos del techo del refugio que se habían desprendido y habían sido depositados junto con otro material arqueológico. Nuevas capas del mineral blanco calcita se acumulaban en el techo dos veces al año, durante los períodos húmedos, y el hollín de los incendios en el refugio dejaban marcas negras, creando una especie de «código de barras» que permite identificar las ocupaciones de los homínidos a un año exacto. Los investigadores concluyeron que la última fogata de Homo sapiens se apagó no más de un año antes que el siguiente de los neandertales. «Las poblaciones deben haberse conocido de alguna manera», agrega Slimak. Sin embargo, los investigadores no encontraron signos evidentes de intercambios culturales, como similitudes en las herramientas de piedra, entre los dos grupos. 


Primeros colonizadores

Si la capa E estuviera ocupada por el Homo sapiens, aunque fuera fugazmente, colocaría a la especie en Europa miles de años antes de lo que sugieren otros registros. Los restos definitivos de Homo sapiens más antiguos de la región, confirmados con ADN, provienen de la cueva de Bacho Kiro en Bulgaria y tienen alrededor de 44.000 años. 

«Es emocionante ver que el Homo sapiens estuvo en Europa occidental varios miles de años antes de lo que se pensaba», dice Marie Soressi, arqueóloga de la Universidad de Leiden en los Países Bajos. «Muestra que el poblamiento de Europa por el Homo sapiens fue probablemente un proceso largo y peligroso».

Pero Banks aún no está convencido de que Grotte Mandrin haya sido el hogar del Homo sapiens más antiguo conocido en Europa. Él dice que es más probable que las herramientas de la capa E sean invenciones locales que importaciones de personas en el Medio Oriente. También puede haber una superposición sustancial en las formas de los dientes del Homo sapiens y los neandertales. «No es exagerado pensar que un solo diente neandertal podría tener características dentales que se asemejan a las modernas», dice.

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